El presidente de la República, Santiago Peña, durante una visita a la ciudad de Villarrica, fue consultado sobre las millonarias deudas que arrastran las gobernaciones y el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) con las empresas proveedoras de Hambre Cero, el programa estrella de su gestión. En su respuesta, el mandatario relativizó el impacto de la deuda, que, según la Cámara Paraguaya de Alimentación Escolar (Capae), alcanza US$ 110 millones, que corresponden al último trimestre de 2025.
Santiago Peña aseguró que los pagos pendientes serán regularizados en febrero, antes del inicio del año lectivo o de las clases en instituciones públicas del país.
El mandatario dijo que durante el año 2025 el programa se encontraba en su etapa inicial, lo que implicó procesos de verificación y control, tanto por parte del MDS como por las gobernaciones.
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Según el jefe de Estado, estos procedimientos administrativos generaron demoras que, mes a mes, coincidieron con otros compromisos presupuestarios y terminaron postergando las transferencias y los pagos a las empresas.
“Hacia el final del año (2025) se empezaron a regularizar los procesos de verificación, pero eso chocó con la limitación del déficit fiscal”, señaló el Presidente.
Según las expresiones de Peña, “el programa más importante” de su Gobierno fue postergado; quedó en un segundo plano el compromiso con las proveedoras.
Añadió que existe un compromiso de cancelar la denominada deuda flotante antes de febrero.
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Peña vinculó la continuidad del programa con un aumento de la matrícula en las escuelas públicas al señalar que muchas familias de clase media optaron por trasladar a sus hijos desde instituciones privadas al sistema estatal. De acuerdo con las declaraciones del Presidente, la provisión de alimentación escolar durante todo el año, junto con útiles escolares y mejoras de la infraestructura de las instituciones influyeron en esa decisión.
Mientras tanto, las empresas proveedoras de alimentación escolar continúan manifestando preocupación por los atrasos en los pagos, que en algunos casos alcanzan entre tres y cuatro meses.
Según la Cámara de Alimentación Escolar del Paraguay, la deuda total del Gobierno asciende a 110 millones de dólares, de los cuales aproximadamente 75 millones de dólares corresponden a las gobernaciones y unos US$ 35 millones al Ministerio de Desarrollo Social (MDS). El gremio advirtió que los atrasos obligaron a varias firmas a endeudarse con el sistema financiero para poder cumplir con salarios y aguinaldos del personal.
Desde el sector también señalaron que si la deuda no se regulariza antes del inicio de clases, previsto para el 23 de febrero, podría verse afectado el suministro de alimentación escolar.
“Este es un programa demasiado importante, así que tiene totalmente asegurados los fondos, como están asegurados los fondos para salud y para educación, que en pocos días más ya también estaremos entregando los kits, kits de aula y kits de alumnos, que van a venir con más libros, con más cuadernos, con mejor calidad”, insistió Santiago Peña.