Recientemente, el presidente de la Aneaes, José Duarte Penayo, hijo del expresidente de la República Nicanor Duarte Frutos, reivindicó la figura del dictador Alfredo Stroessner en una entrevista.
“Mató menos que los gobiernos liberales, que fue la mayor sangría del Paraguay. Frente a este período oscuro, la dictadura de Stroessner fue benigna en materia de muerte” (sic)“, había afirmado e incluso apuntó que, a su criterio, el exdictador fue un ”presidente constitucional".
Al respecto, el periodista y escritor Bernardo Neri Farina apuntó que todo lo referente a la dictadura “no es un recuerdo”, sino “una vivencia muy dolorosa para la nación en general”.
Asimismo, citó que el stronismo tiene “aristas terribles” entre las violaciones de derechos humanos, libertades, exilios, torturas y también muertes de la población durante los casi 35 años de dictadura.
“Un déspota”
Entre sus comentarios, Farina apuntó que “no podemos banalizar la memoria del stronismo”, ya que hacer esto sería como si en Alemania “se banalizara la memoria de Hitler”.
“Hay que tener mucho cuidado con esto; Stroessner fue un tirano. Es un conjunto de cosas que hay que analizarlas con mucha profundidad para que no vuelva a ocurrir; hay que ver todas las aristas a la hora de hablar de Alfredo Stroessner", agregó.
Incluso apuntó que hasta ahora “el stronismo puede volver en ciertos rituales”, por lo que esto debería ser evitado con una democracia firme.
“Un déspota ilustrado es más peligroso que un déspota en estado cerril. Hay que tener mucho cuidado; es oportuno el debate y hay que seguir ahondando. No se sabe todo aún; quedan testimonios perdidos y hasta ahora aparecen, y seguirán apareciendo, documentos que van a seguir revelando las entrañas de aquel régimen”, puntualizó.
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