En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se recuerda cada 4 de febrero, la Asociación de Pacientes Oncológicos del Instituto de Previsión Social (APODIPS) alzó la voz de protesta e indignación. Bajo el lema de una atención digna y descentralizada, los asegurados denuncian que sobrevivir al cáncer en Paraguay no depende solo de la ciencia, sino de superar las barreras burocráticas y la falta de insumos en el seguro social.
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Para los miembros de APODIPS, los avances científicos y la dedicación del personal de oncología —a quienes rescatan como un oasis de empatía en la institución— chocan frontalmente con la gestión administrativa del Consejo de Administración, liderado por Jorge Brítez.
La denuncia es grave: la falta de suministro oportuno de medicamentos está acelerando procesos metastásicos, sentenciando a pacientes que podrían haber tenido una oportunidad de vida.
“Hemos visto partir a nuestros compañeros de lucha en circunstancias muy dolorosas. El IPS necesita cambios estructurales urgentes; somos personas indispensables para nuestras familias”, dice un comunicado de la asociación.
Los puntos críticos del reclamo incluyen:
- Medicamentos de alta calidad: Exigencia de terapias biológicas y el respeto a la no intercambiabilidad, garantizando que el paciente reciba exactamente lo prescrito por su médico.
- Descentralización real: Evitar que pacientes debilitados deban viajar cientos de kilómetros desde el interior hasta la capital para estudios básicos o aplicaciones de quimioterapia.
- Celeridad en turnos: La reducción de las listas de espera para estudios diagnósticos, donde cada día de retraso cuenta.
La sombra de la tragedia
Este reclamo no surge en el vacío. La memoria de los asegurados está marcada por casos de presunta negligencia y precariedad que han costado vidas. El nombre de Braulio Vázquez, cuya muerte evitable conmocionó a la opinión pública tras denuncias de falta de atención oportuna y recursos básicos, es una herida abierta.
El caso de Vázquez, un paciente cardiaco que requería un cateterismo de urgencia que no se pudo realizar por la falta de equipos biomédicos operativos, sumado a otros episodios de falta de insumos críticos en quirófanos, refuerza la desconfianza de los pacientes oncológicos, quienes sienten que el IPS está en una “deuda eterna” con sus aportantes.
La asociación subraya que la lucha contra el cáncer es personal y única, pero la responsabilidad de proveer las herramientas para dar esa batalla es exclusivamente institucional.
Un llamado a la acción global y local
Myrna Galeano, presidente de la Asociación de Pacientes Oncológicos del IPS, en conversación con ABC Cardinal, expresó que la situación de los afectados por cáncer es crítica y requiere de una intervención urgente. Mencionó por ejemplo la crónica falta de fármacos como Letrozol, utilizado por cientos de pacientes.
“No es ni siquiera un medicamento costoso, pero en la farmacia del IPS el stock siempre es limitado; tenemos muchos reclamos porque existen faltantes. Es necesario que el IPS administre mejor sus recursos”, reclamó.
Galeano resaltó también, que esta administración liderada por Jorge Brítez, es similar a la anterior, gestionada por Vicente Bataglia, que estuvo plagada de necesidades. Sostuvo que se puede asegurar que hay muertes oncológicas que podrían haberse evitado con atención oportuna.
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La presidenta de la asociación mencionó también los inconvenientes que deben afrontar por la falta de diversos estudios clínicos, como la centellografía, principalmente por la avería de equipos biomédicos que en el IPS ocurre con demasiada frecuencia.
Desde la APODIPS se insta a las autoridades del IPS a asumir su responsabilidad con respeto y urgencia, recordándoles que detrás de cada expediente hay una vida que aspira a la mayor calidad de tiempo posible.