A dos días del trágico suceso ocurrido en San Lorenzo, donde Tobías Suárez (12) desapareció tras caer en un ducto durante el fuerte raudal, el comandante nacional de Bomberos, Sergio Villalba, confirmó que las tareas volvieron al denominado “punto cero” para no dejar ningún sedimento sin revisar.
El uso de canes especializados busca detectar rastros de descomposición ante la dificultad de hallar el cuerpo en el cauce.
Despliegue masivo en terreno difícil
Lo que comenzó con un grupo de rescate local se transformó en un operativo de gran escala. Según detalló Villalba, la fuerza operativa ya supera los 500 efectivos, incluyendo personal de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y brigadas de bomberos voluntarios.
“Estamos trabajando metro a metro, segundo a segundo. Desde el punto cero hasta nueve kilómetros aguas abajo está totalmente cubierto”, explicó.
El puesto de comando, instalado estratégicamente cerca de la zona coordina una búsqueda que se extiende hasta Luque. Sin embargo, los rescatistas enfrentan obstáculos naturales críticos: el cauce está repleto de matorrales, ramas, curvas cerradas y sedimentos que dificultan el paso y la visibilidad.
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El rol de los canes y el factor tiempo
Tras superar la barrera de las 48 horas, la naturaleza de la búsqueda dio un giro doloroso pero necesario. El Comandante Villalba fue franco al admitir que, debido al tiempo transcurrido y las condiciones del agua, es probable que el cuerpo ya presente signos de descomposición.
• Marcación de canes: dos perros de búsqueda detectaron puntos de interés (“marcaron”) en zonas específicas del trayecto.
• Verificación: estos puntos están siendo inspeccionados minuciosamente para descartar o confirmar el hallazgo.
• Hipótesis de obstrucción: no se descarta que el cuerpo esté atrapado bajo capas de sedimento o basura, similar a casos precedentes de militares desaparecidos en raudales años atrás.
Apoyo a la familia Suárez
Mientras los buzos y rescatistas ingresan nuevamente a los ductos, la familia de Tobías permanece en el lugar.
El Hospital Militar y las Fuerzas Armadas están brindando asistencia médica y contención psicológica constante a los allegados.
“Ellos no se quieren ir, buscan con nosotros”, señaló Villalba, destacando la entereza de los familiares en medio de la tragedia.
Lo que sigue
El operativo continuará de forma ininterrumpida mientras la luz solar lo permita. Las autoridades recalcan que no falta equipo ni personal, sino “un poco de suerte” para dar con el paradero del menor.