Essap: bañadenses exigen agua potable y culpan a “Luifer” de politizar el servicio

Vecinos del Bañado Sur de Asunción reclamaron la falta de agua potable de la Essap y denunciaron politización del servicio.Luis Lopez Nery Huerta

Vecinos del Bañado Sur de Asunción se manifestaron en la tarde del martes exigiendo al presidente de la Essap, Luis Fernando “Luifer” Bernal (ANR-HC), acceso al servicio de agua corriente. Acusan al titular de la empresa estatal de haber politizado el acceso a este derecho humano básico.

Vecinos del Bañado Sur de Asunción salieron a las calles ayer martes para exigir soluciones a la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap), a cargo de Luis Fernando “Luifer” Bernal (ANR-cartista). Aseguran que la empresa los mantiene sin acceso al agua potable desde hace dos meses.

Los manifestantes arremetieron contra Bernal al que acusaron de no cumplir con su palabra empeñada anteriormente. Denunciaron que el oficialismo cartista está politizando el acceso a este servicio básico vital.

La protesta convocó a residentes de Luján y Caacupemí, sumando a vecinos de San Cayetano y Divino Niño. Otras zonas del Bañado Sur se unieron al reclamo generalizado por la falta de respuestas ante la crisis hídrica.

Bañadenses denuncian que deben aceptar agua sucia que la Essap les lleva en camiones cisternas.

Los pobladores ya no soportan el intenso calor actual ni la precariedad extrema que enfrentan diariamente. Denuncian que el gobierno de Santiago Peña los condena al olvido mientras las familias padecen la falta del líquido vital.

Ausencia estatal, reclaman

Marisa Román, histórica referente del bañado, reclamó la ausencia total del Estado en los barrios más humildes. Criticó que los políticos oficialistas solo aparezcan en temporada electoral para buscar votos y luego desaparecer.

Aseguró que, hace dos años, Bernal prometió el cambio de cañerías y la construcción de una planta de tratamiento local. Sin embargo, los vecinos aseguran que desde aquella visita no regresó ningún técnico de la Essap a trabajar.

Jessica Arias, dirigente barrial, alertó que la vida de niños y adultos mayores corre peligro actualmente. Sin agua, no pueden ni siquiera refrescarse para aliviar las altas temperaturas que golpean con fuerza a la comunidad.

Denuncian que para recibir agua deben recurrir a seccionales o a funcionarios específicos, politizando un derecho humano. Esto obliga a las familias a gastar dinero en bidones o aceptar agua sucia de camiones cisterna institucionales.

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