En medio del debate por el reajuste del salario mínimo legal para el presente año se han escuchado voces a favor y en contra del incremento. Por un lado, desde el sector empresarial cuestionan que la suba del salario mínimo beneficiará a muy pocos, pero que el impacto lo sentiremos todos al ser remarcados los precios de los productos por este incremento.
Al respecto, el economista Rodrigo Ibarrola de Cadep detalló que si bien es cierto que una mínima cantidad es la que percibe el salario mínimo, alrededor de 500.000 personas, frente a número superior a 3 millones de ocupados; este reajuste es siempre una referencia o ancla para sectores que perciben tanto por arriba o por debajo de 1 salario mínimo (G. 2.899.048) a la hora de negociar un incremento, por lo que tiene un efecto en los demás niveles también.
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Por eso, argumentó a favor de la importancia de la Ley que fija el salario mínimo como una referencia para el mercado laboral.
El profesional reconoció que sí hay un problema en la indexación a ciertos servicios que están relacionados de alguna forma al salario mínimo y que eso genera que ciertas tarifas se ajusten. Aunque indicó que al medir, el impacto general que tiene el SML sobre los productos es mínimo.
“Hay muchos estudios que confirman que si bien el SML tiene cierto efecto en la inflación, es muy marginal. Si el salario mínimo sube 10%, tiene un efecto en la inflación agregada del 0,1% al 0,3%, afirmó
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Cambio de la base de cálculo
En lo que respecta al método de ajuste del salario mínimo, que está en discusión actualmente, añadió que se busca cambiar el método general del IPC a uno que refleje una canasta de alimentos o de consumo del trabajador promedio.
Hay que crear una canasta exclusiva de gente cuyos ingresos corresponden a lo que percibe un trabajador con salario mínimo e incluso una canasta distintas al resto y ahí se podría ajustar el costo de vida, recomendó.
Esta semana debe reunirse de vuelta el Consejo Nacional de Salario Mínimo (Conasam) para evaluar el próximo reajuste. En las condiciones actuales y considerando la variación anual del IPC, el reajuste rondaría 2,4%, unos G.87.000

