La doctora Nancy Garay, jefa de Cardiología del Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu, afirmó hoy que el centro médico está atravesando un periodo “acuciante” en materia de insumos y medicamentos vitales, que está obligado a los profesionales a realizar una “reingeniería” de sus recursos, reprogramando cirugías de alta complejidad para priorizar casos más simples que los escasos insumos permitan cubrir.
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“Burocracia mata paciente” afirmó la profesional al alertar que “esto se va a agravar aún más” asegurando que el Programa de Atención Integral a Niños Portadores de Cardiopatía está en riesgo. Advirtió que los nuevos controles administrativos ponen en riesgo la vida de niños con cardiopatías. “Estamos retrocediendo 30 años”, sentenció.
Torniquete del Ministerio de Economía
La preocupación aumentó debido a la noticia de que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) tendrá una participación directa en la autorización de compras.
Recientemente, se dio a conocer un documento firmado por Carlos Fernández Valdovinos, que indica que el MEF emitió instrucciones rigurosas que limitan la capacidad de maniobra del Ministerio de Salud para el ejercicio fiscal 2026, condicionando cualquier compra a la disponibilidad inmediata de fondos. Esta disposición es considerada por los médicos, director de hospitales y referentes en salud, como un “torniquete” que los “ata de pies y manos”.
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Garay cuestionó el hecho de que el MEF sea el que autorice las compras. “La burocracia, en vez de simplificarse, se va a complicar más. Ninguna de esas personas que va a decidir quién va a vivir y quién va a morir en este proceso va a tener en frente a ese enfermo o a esa familia para dar una explicación”, afirmó Garay.
Aclaró que no está en contra de los mecanismos de control, pero pidió que el precio no lo paguen los enfermos y sus familias. “Vamos a abogar por la transparencia pero sin sacrificar vidas humanas”, señaló la médica.
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Un dato revelador de la crisis es que, actualmente, las cirugías complejas que se logran concretar en el Acosta Ñu dependen casi exclusivamente del apoyo de una fundación, que está asumiendo los costos de insumos que el Estado paraguayo no provee. La situación fue calificada por Garay como insostenible, dado que los recursos de las ONG son limitados.
“Tenemos derecho a exigir que ese tributo que pagamos vaya en primer lugar a la salud, a la educación y a la seguridad del ciudadano común y no a los sueldos y a los contratos de todos los familiares (de políticos)”, concluyó.
Denuncia del sindicato
El Sindicato de Funcionarios del Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu denunció que los pacientes están siendo informados, vía mensaje de texto, que las cirugías que tenían programadas fueron suspendidas de manera temporal. Esta situación se debe a que el centro médico no cuenta con medicamentos e insumos para realizar las intervenciones quirúrgicas.