Este 26 de febrero se recuerda uno de los mayores fracasos del sistema de salud pública: el caso del pequeño Osman, nacido prematuro en 2025 y que requería internación en terapia intensiva neonatal. El bebé no pudo acceder a una cama de cuidados intensivos en el Hospital Regional de Villarrica porque estaba desmantelado, pese a que días antes se había realizado la “inauguración oficial” de la unidad.
La habilitación había contado con la presencia del presidente Santiago Peña, pero posteriormente la sala fue desmantelada por supuestos ajustes técnicos pendientes, dejando sin respuesta inmediata a casos críticos.
El episodio derivó en cuestionamientos y una auditoría, la cual señaló que la inauguración se realizó sin que la unidad estuviera plenamente operativa, solamente para la foto.
A un año de aquel hecho, la Unidad de Terapia Intensiva Neonatal del centro asistencial se encuentra en funcionamiento y trabajando al tope de su capacidad.
El director médico del hospital, Roberto Merlo, afirmó que actualmente la unidad opera al 100%, con la totalidad de sus plazas ocupadas.
“Hoy, a un año, podemos decir que la unidad de cuidado intensivo del hospital está trabajando al 100%. Tenemos una cobertura total de las unidades; estamos llenos actualmente”, expresó.
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Según detalló, el servicio dispone de seis camas de terapia intensiva neonatal plenamente funcionales, destinadas a recién nacidos que requieren cuidados críticos, incluyendo pacientes intubados. Indicó además que están recibiendo pacientes no solo del departamento del Guairá, sino también de otras zonas del país, como Ciudad del Este e incluso Asunción.
Además de las seis unidades convencionales, el hospital cuenta con tres equipos con sistema de luminoterapia, utilizados de manera rotativa para el tratamiento de determinadas patologías neonatales. El director agregó que el servicio dispone actualmente de equipamiento biomédico que antes no estaba disponible, como equipos de ecocardiografía.
Asimismo, se cuenta con una unidad especializada para traslados, destinada a aquellos recién nacidos que requieran atención de mayor complejidad en centros con mayor capacidad resolutiva. Merlo explicó que existen casos, como determinadas cardiopatías u otras patologías complejas, que deben ser derivados a hospitales con subespecialistas y mayor infraestructura.
No obstante, aclaró que la terapia neonatal del Hospital Regional de Villarrica continúa siendo de nivel básico, ya que no dispone de subespecialistas para realizar intervenciones quirúrgicas en recién nacidos en estado crítico.