El Sistema Informático de Administración de Bienes y Servicios (Sigedis), implementado por el Ministerio de Economía y Finanzas para el ejercicio fiscal 2026, encendió las alarmas en la comunidad médica. El Dr. Hugo Espinoza, referente del sector salud, analizó las dificultades que enfrentan los directores de hospitales ante una reglamentación que parece priorizar el rigor contable sobre la realidad clínica.
Indicó que el marco teórico del sistema es “excelente” en términos de transparencia y efectividad. Sin embargo, el cuello de botella aparece en la ejecución operativa. Bajo esta normativa, cualquier licitación o ampliación de compra requiere obligatoriamente la Certificación de Disponibilidad Presupuestaria emitida por el Ministerio de Economía.
“En salud, las compras de medicamentos o insumos a veces no pueden esperar. El tiempo que se pierde en trámites administrativos puede ser muy nocivo para el paciente”, afirmó el profesional.
Agregó que, aunque es positivo tener sistemas que garanticen la eficiencia y eviten la corrupción, la visión de un economista debe converger con la de un salubrista. Las normativas deben ser perfeccionadas para comprender que, en medicina, la urgencia es hoy.
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Casos donde no existe el “mañana”
Uno de los puntos más sensibles mencionados por Espinoza es la imposibilidad de reprogramar ciertos actos médicos. Mientras que algunas cirugías permiten una espera administrativa, otras son de resolución inmediata.
- Trasplantes: “Hoy tengo la posibilidad de trasplantar y hoy debo resolver. No puedo reprogramar un órgano”, explicó.
- Patologías de urgencia: situaciones de emergencia que, de no ser atendidas por falta de insumos en el momento exacto, ponen en riesgo directo la vida del paciente.