Rubén Aguilar, director de Aeropuertos de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), señaló que el problema fue detectado durante una inspección de rutina previa al despegue. Aseguró que en ese control, el personal técnico identificó una zona del asfalto dañada que podría “desprenderse si era pisada por la aeronave”.
Según explicó, ese bache podía comprometer seriamente la seguridad del vuelo, por lo que se informó de inmediato al comandante.
Por qué el avión no despegó
Tras recibir el reporte, el piloto decidió avanzar hasta la cabecera de la pista para evaluar la situación, pero finalmente optó por regresar a la manga.
Aguilar explicó que la aeronave era una Boeing 787, que necesita prácticamente toda la extensión de la pista para despegar. Por ese motivo, con una parte restringida, no era posible garantizar una operación segura.
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Qué originó el daño en el asfalto
De acuerdo con Aguilar, la causa probable del bache está relacionada con las condiciones climáticas recientes.
“Creemos que por esta lluvia que habíamos recibido en el aeropuerto y en toda la zona de Central, en la fisura pudo haber entrado el agua y eso genera una humedad debajo de la primera capa debajo de la pista. Eso hizo que con el calor se quiebre”, planteó en ABC Cardinal esta mañana.
El director de Aeropuertos afirmó además que la foto del gran bache en realidad fue tomada luego de que ellos retiraran el asfalto “suelto” para las reparaciones y aseveró que lo que detectaron fueron “fisuras”.
Finalmente, insistió en que esta decisión de suspender por dos horas el despegue demuestra los “estándares de seguridad del aeropuerto” y que “si hay que cancelar un vuelo por seguridad, se cancela”.
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