Las obras viales de la Municipalidad de Asunción, a cargo del intendente,Luis Bello (ANR-cartista), han transformado el cruce de Eusebio Ayala y De la Victoria en un nudo intransitable. El Plan 400 cuadras, que “recicla” proyectos de mejoramiento vial abandonados por su antecesor, Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), y que está financiado en parte por Itaipú, hoy es sinónimo de frustración para los automovilistas.
El cierre de media calzada sobre la avenida Eusebio Ayala, iniciado desde el pasado viernes, genera filas de vehículos de casi un kilómetro de extensión sostenida. El trancón comienza incluso antes del acceso a la Secretaría Nacional de Deportes (SND), sobre la calle R.I. 6 Boquerón.
Trayectos que habitualmente tomaban apenas dos minutos se han convertido en un calvario de más de quince minutos de demora. Aunque el flujo vehicular se concentra con mayor fuerza durante la salida de la capital, conductores denuncian que el caos persiste durante todo el día. Esta importantísima arteria conecta diversos puntos estratégicos de la ciudad.
Los usuarios reportan que la presencia de los agentes de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) resulta insuficiente para ordenar el incesante flujo de rodados.La falta de vías alternativas agrava el panorama. Muchas calles del barrio Hipódromo carecen de salida, lo que encierra a los conductores sin opciones reales de circulación.
Caos y descontrol vehicular: San Pablo, encerrado
Esta situación de demora se sumó al bloqueo de la avenida De la Victoria en el carril que sale del barrio San Pablo hacia Eusebio Ayala, que inició hace dos semanas. Esta medida viene generando, desde entonces, inconvenientes a los conductores debido a que el desvío dispuesto por la comuna los envía a una zona más complicada de circular, en medio de las fallidas y abandonadas obras de desagüe pluvial del Abasto.
Los automovilistas son desviados forzosamente hacia la calle Jow Von Sastrow, la cual presenta un estado deplorable de abandono. Obras de desagüe pluvial inconclusas, prometidas por Nenecho con los bonos G8 (2022), paralizadas en este frente desde hace diez meses, convierten el desvío en una trampa peligrosa para el tránsito.
Los vecinos de San Pablo viven un calvario diario debido a las zanjas abiertas y la precaria señalización hecha con cubiertas y otros desperdicios. El aislamiento forzado por las obras municipales está afectando gravemente la economía local con el cierre de varios negocios.
Fallida obra
El desagüe pluvial del Abasto es uno de los 8 proyectos que Rodríguez prometió con los bonos G8 (2022). A más de 4 años de su emisión, apenas empezó 4 y no terminó ninguno.
Carlos Pereira, interventor de su gestión, documentó que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, Nenecho desvió G. 512.000 millones de los bonos que debían ser para estas obras, a gastos corrientes, en su mayoría salarios.
El actual intendente, como concejal y presidente de la Junta,formó parte de la mayoría cómplice de 14 ediles que avaló la gestión de Nenecho, con la aprobación de sus balances 2023 y 2024, pese a que ya era de público conocimiento la denuncia de ABC por el desvío de los bonos.
La cuenca Abasto fue adjudicada al Consorcio Pluvial Abasto por G. 71.393 millones. Hasta la fecha, el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) indica que ya se habrían pagado unos G. 31.017 millones.
Rodríguez renunció en agosto, pero ahora busca un lugar en la Junta Municipal en las próximas elecciones de octubre. Sobre su gestión pesan al menos ocho causas penales, incluida una acusación por lesión de confianza y asociación criminal, en la causa conocida como de los “detergentes de oro”.