Ya suman más de 30 los casos de amenazas de tiroteo en instituciones educativas, en todo el país, según los registros del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC). Según las denuncias, en más del 90% de las escuelas la situación se da de la misma forma. Encuentran un mensaje escrito con marcador en las paredes del baño, con la frase “Tiroteo, mañana no vengan”.
Mientras que algunos estudiantes fueron identificados como presuntos autores de estos escritos en sus respectivos centros escolares, otros establecimientos toman medidas preventivas de seguridad, como el famoso cateo de mochilas.
Largas filas de niñas, niños y adolescentes uniformados se observó durante la semana en algunas escuelas, esperando a que sus bolsos sean controlados por guardias privados o por docentes.
Emblemáticos colegios de gestión privada, como el “Sagrado Corazón de Jesús” (Salesianito), incluso aplican el uso de detectores de metales. Un siguiente nivel en lo que se refiere a la seguridad en recintos escolares.
Cateo de mochilas: ¿parche o solución efectiva en escuelas?
Para Eduardo Velázquez Romero, doctor en derecho por la Universidad de Barcelona y docente investigador, los cateos en las mochilas, carteras o bolsones son más bien una medida parche, que no resuelve el problema de fondo en casos de violencia escolar o de amenazas.
“Es como aplicar una curita. Se puede controlar un día, pero al día siguiente, quizás el alumno podría llevar algo peligroso o si hay dos días de control, lleva algo el tercer día y así, sucesivamente”, alega el especialista.
Indica que una característica de los retos virales o de los juegos grupales es que el estudiante que debe cumplir con el mandato, en general busca realizar la acción a como dé lugar, por lo que cuestiones como el control de bolsos tampoco suelen ser “efectivas”.
Agrega que, en todo caso, esta acción sirve en el momento, pero las medidas deberían ser mucho más paliativas e ir a la “conciencia colectiva” misma.
Más allá del cateo: lo que plantea experto para frenar la violencia escolar
El profesor Velázquez Romero explica que lo primero y más importante es reducir el umbral de violencia. “Por eso no es tan bueno lo del cateo de mochilas, es como un mensaje de: le saco el arma y ya está. Pero, le tengo que hacer entender a ese adolescente que esto está mal, que hacer una amenaza no es un juego, no es simpático”, insiste.
En este punto, el trabajo de la escuela es fundamental y complejo, pues, el lenguaje tiene que ser muy empático.
“Porque si se tiene un lenguaje muy verticalista, poco o nada tendrá efecto en los adolescentes. O sea, ese tipo de discurso de los padres, de los directores, de los docentes, como retándoles, definitivamente no llega", sostiene.
Luego, dice que hay que entrar en el lenguaje de los adolescentes y en ese lenguaje hacerles entender qué es lo que están haciendo está mal.
Amenazas en escuelas como reto viral y sus consecuencias
Velázquez también pide a las familias y escuelas recordar que, si se trata de niños, ellos tienen irreprochabilidad penal, no obstante, si son adolescentes, ya podrían tener procesos en caso de ser mayores de 14 años en el país.
“Tampoco pasa por aumentar o disminuir la edad para que una persona tenga reprochabilidad penal, esa tampoco sería la solución, porque la persona simplemente puede volver a cometer el delito siendo adulto, o sea, esas son medidas parche también”, reafirmó.
Recordó que la conversación y las medidas que puedan tomar las familias son más que fundamentales. Por ejemplo, establecer restricciones a redes sociales en caso de que el hijo deba tener un teléfono celular para comunicarse con los padres.
MEC pide aplicar protocolo de seguridad ante amenazas de violencia
La directora general de Protección de la Niñez del MEC, Sonia Escauriza, explica que solicitaron a supervisores y directores la aplicación del protocolo de seguridad, establecido en la resolución N° 183/23, que enmarca una serie de medidas a tener en cuenta cuando se descubre una amenaza en el ámbito escolar.
Este documento establece qué deben hacer en las instituciones educativas, como primeros pasos ante este tipo de sucesos. También cuenta con datos cruciales sobre números de contacto y departamentos de la Policía Nacional que atienden al sector educativo.
Los números de contacto son el de la Policía Nacional, por medio del 911 o al Departamento de Centros Educativos de la Policía Nacional cuyo número telefónico es el (021) 591-010.