La Estación de Buses de Asunción (EBA) registró un importante movimiento de pasajeros en la previa del feriado largo por las fiestas patrias y el Día de la Madre.
Desde la noche del miércoles, las plataformas estuvieron llenas de viajeros cargando bolsos, regalos y hasta termos bajo el brazo, en medio de largas filas y buses que salían prácticamente completos hacia distintos puntos del país.
Muchos aprovecharon los días libres para regresar a sus ciudades de origen y compartir con sus madres y familiares, algunos después de varios meses e incluso años.
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Reencuentros marcados por la emoción
Entre los pasajeros estaba un joven que viajaba rumbo a General Morínigo para reencontrarse con su madre, a quien no veía desde hace tres meses.
“Extraño todo. A mi papá, a mi hermanita”, contó mientras esperaba abordar su colectivo.
El viajero aseguró que no podía dejar pasar una fecha tan especial y confesó que uno de los mayores motivos del viaje era volver a probar “el tallarín de mamá”.
También recordó uno de los consejos que más le marcó: “Siempre decía que hay que seguir adelante, que todo se puede lograr”.
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Asado, sopa y chipaguazú esperan en el interior
Otro de los destinos más concurridos fue Choré, hasta donde partieron numerosos pasajeros para pasar el Día de la Madre en familia.
Uno de ellos relató que permanecerá una semana en el interior para compartir con sus padres y hermanos.
“Ahora es una fecha especial”, expresó.
Al ser consultado sobre el menú preparado para el festejo, no dudó: “Asado, sopa, chipa, todo”.
Viajes después de años
Las historias de reencuentro también estuvieron marcadas por largas ausencias.
Una pasajera que viajaba rumbo a Tuna, departamento de Caazapá, comentó que volvería a ver a su abuela después de casi seis años.
“Ya era hora”, afirmó.
La mujer confesó además que uno de los recuerdos que más extraña es la comida casera, especialmente el chipaguazú de su abuela.
“Es diferente realmente”, dijo entre risas.