En el marco del plan de modernización del sistema penitenciario, el Ministerio de Justicia, a través de su Dirección de Obras e Infraestructura, lleva adelante una serie de trabajos de mejoramiento y adecuación en el Centro Nacional de Prevenidos.
Las obras civiles buscan optimizar el aprovechamiento de los espacios y fortalecer la organización interna del establecimiento de reclusión.
Estas intervenciones responden de forma directa a la política estatal de separación estricta entre personas condenadas y procesadas.
A partir de esta reestructuración, el Centro Nacional de Prevenidos pasará a albergar exclusivamente a personas procesadas, quienes serán clasificadas y distribuidas en diferentes módulos habitacionales bajo rigurosos criterios de seguridad y perfiles de riesgo.
Las tareas actuales contemplan el reacondicionamiento integral de diversos sectores de la penitenciaría. Según informaron las autoridades del sector, el objetivo principal es dotar al complejo de áreas más seguras y funcionales, que no solo faciliten las actividades institucionales diarias, sino que también dignifiquen las condiciones de habitabilidad.
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Con este tipo de reformas, el sistema penitenciario busca dar un paso clave hacia una gestión estratégica de la población carcelaria, reduciendo los niveles de hacinamiento y mejorando los estándares de seguridad perimetral e interna.