Séptima víctima fatal en el año desnuda falta de respuestas en ramal Piribebuy, Guazurocay

En la compañía Guazurocay, de Caacupé, sobre el ramal Piribebuy, se registró el séptimo accidente fatal del año, una nueva tragedia que vuelve a poner bajo la lupa la peligrosidad de este tramo vial.

La zona de Guazurocay, en el acceso a Piribebuy, volvió a convertirse en escenario de luto al registrarse la muerte del comunicador Santiago Chaparro, quien se dirigía a la radio en la que trabajaba en la compañía Itaúbũmi. Esta nueva tragedia se suma a otras seis que evidencian el peligro del tramo vial y que las autoridades ignoran.

El accidente fatal ocurrido ayer por la tarde suma la séptima muerte en lo que va del año en este sector del ramal que une Caacupé con Piribebuy.

Esta cifra expone una realidad preocupante para quienes diariamente utilizan esta vía y que cuestionan la falta de medidas efectivas para evitar más tragedias.

Según los datos preliminares, Chaparro iba en su vehículo desde Piribebuy a Caacupé y al intentar cruzar hacia el sector del cuádruple carril, lo embistió otro vehículo.

El impacto acabó con la vida del comunicador, lo que generó conmoción en la comunidad. Pero más allá de la tragedia, el nuevo accidente fatal vuelve a poner la mirada sobre un tramo que los vecinos califican como conflictivo.

Vecinos denuncian diseño vial

La circulación a alta velocidad, la falta de mayores controles y las condiciones del diseño vial son señaladas como factores que aumentan el peligro para conductores y peatones.

Los pobladores exigen que las intervenciones y arreglos se realicen antes de que sigan sumándose víctimas.

Para ellos, cada accidente fatal en la zona de Guazurocay es una advertencia que se repite, mientras las respuestas de las autoridades parecen no llegar con la urgencia necesaria.

Deficiente iluminación

A la peligrosidad del tramo se suma una situación que los usuarios vienen reclamando desde hace tiempo: la deficiente iluminación en varios sectores del ramal Piribebuy.

Conductores y pobladores que utilizan con frecuencia la vía durante la noche señalan que la falta de una adecuada infraestructura lumínica reduce la visibilidad, principalmente en zonas de cruces, accesos y sectores donde se registran maniobras constantes de vehículos.

Esta situación genera mayor preocupación debido a que el tránsito en esta vía se mantiene activo todo el día, con circulación de automóviles, motocicletas, camiones y pobladores que se trasladan entre las comunidades cercanas.

Durante la noche, la oscuridad en determinados puntos obliga a los conductores a extremar precauciones y aumenta el riesgo ante cualquier imprevisto en la calzada.

Los mayoría de los vecinos sostienen que la falta de iluminación adecuada, sumada a otros factores como la velocidad con la que circulan algunos vehículos y las características del tramo, convierte a Guazurocay en un punto de constante peligro.

Reclaman que las autoridades adopten medidas preventivas antes de que nuevas familias tengan que atravesar la pérdida de un ser querido por accidentes que, según denuncian, podrían evitarse con una mayor inversión en seguridad vial.

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