La Peste Porcina Africana (PPA) es una de las enfermedades virales más devastadoras para la industria porcina a nivel internacional.
Días atrás, la Autoridad Alimentaria de Finlandia ha detectado once nuevos casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes hallados muertos en el municipio de Virolahti, junto a la frontera suroriental con Rusia. Si bien Sudamérica se mantiene históricamente libre de la enfermedad,el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) se mantiene alerta.
Al respecto, el doctor Fernando Pérez, Coordinador de Programa de Peste Porcina Clásica, señaló que se trata de “una enfermedad viral, con índice de mortalidad del 100 por ciento, que afecta a los cerdos domésticos y salvajes”.
El especialista detalló que la afección se manifiesta a través de los siguientes signos clínicos: Fiebre alta, hemorragias, diarrea, decoloración roja y necrosis en la piel, abortos espontáneos.
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Seguido comentó que “el contagio se produce principalmente por el contacto directo entre animales sanos y enfermos”. Sin embargo, el virus también puede propagarse de forma indirecta mediante vectores como vehículos y ropa contaminada, lo que exige extremar las precauciones sanitarias.
El doctor Pérez confirmó que “nuestro país es libre de la enfermedad y que el Senacsa realiza una estricta vigilancia y control de puntos de tránsito animal, establecimientos porcinos, frigoríficos y mataderos porcinos”.
Para blindar el estatus sanitario nacional, se recordó que “los viajeros no pueden traer al país productos ni subproductos de origen porcino en sus equipajes”.
Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a los productores: “Ante cualquier mortandad y síntoma compatible con la enfermedad, acudir a la unidad zonal más cercana a su establecimiento”.