Padres, docentes y estudiantes retoman las medidas de fuerza luego de cerrar la semana pasada con tres días de movilizaciones sin obtener una solución concreta. La comunidad sostiene la medida con el objetivo de llamar la atención de las autoridades y conseguir respuestas que permitan normalizar las clases.
Piden la presencia del ministro
Uno de los principales pedidos de los movilizados es la presencia del ministro de Educación y Ciencias en la zona, a fin de establecer un diálogo directo con la comunidad y buscar una salida al conflicto que mantiene paralizadas las actividades de la institución.
Los padres consideran que la intervención directa de las autoridades nacionales es necesaria para destrabar la crisis y definir soluciones para los problemas que afectan a la Escuela y Colegio de Agüerito.
Reclamo por rubros y obras
La Escuela y Colegio de Agüerito funcionan en un mismo predio y permanecen bajo la medida de fuerza impulsada por la comunidad educativa. Entre los principales reclamos figuran un rubro para la dirección y otro para la secretaría, además de la construcción de nuevas aulas y una cocina-comedor para el programa Hambre Cero.
La protesta había comenzado luego de una asamblea de padres, quienes resolvieron suspender las actividades académicas ante la falta de respuestas. Durante los últimos días también realizaron gestiones y movilizaciones, incluyendo una marcha sobre la ruta PY11.
Advierten con cierre de rutas
Ante la falta de respuestas, los padres y representantes de la comunidad advierten que no descartan trasladar la protesta a las rutas y realizar cierres si sus reclamos continúan sin ser atendidos.
La intención, según los movilizados, es incrementar las medidas de presión durante esta semana hasta conseguir una respuesta concreta de las autoridades educativas. Reclaman soluciones y no solamente compromisos o promesas.
Preocupación por la continuidad de las clases
Agüerito es una importante comunidad rural de Santa Rosa del Aguaray y forma parte de Yaguareté Forest, ubicada aproximadamente a 60 kilómetros del casco urbano. Las familias sostienen que las carencias de rubros e infraestructura afectan directamente al funcionamiento de la institución y a la educación de los niños y adolescentes.
Los padres expresan su preocupación porque los estudiantes continúan sin desarrollar normalmente sus actividades académicas, mientras esperan una respuesta que permita poner fin al conflicto.
La comunidad educativa insiste en que la solución pasa por una respuesta concreta de las autoridades y la presencia del ministro de Educación en la zona, con el objetivo de alcanzar acuerdos y garantizar el retorno de los alumnos a las aulas.
La movilización se reanuda este lunes y podría aumentar de intensidad durante la semana, mientras los padres aguardan una señal del Gobierno para destrabar el conflicto y evitar que la protesta llegue al cierre de rutas.