Los católicos de la ciudad de Luque, una de las más pobladas del país, celebran hoy el día de Nuestra Señora del Rosario, protectora espiritual de la comunidad. El programa de multitudinarias actividades en honor de la advocación mariana se inició el 26 de septiembre, con la tradicional Bandera Jere, y se clausura a las 19:00 de este miércoles con la misa principal.
La celebración eucarística central será presidida por el cardenal Adalberto Martínez. Está invitada a asistir la feligresía en general al Santuario de la Virgen del Rosario.
Anoche se llevó a cabo la misa de la víspera, que fue presidida por el nuncio apostólico de Su Santidad, monseñor Vincenzo Turturro.
Durante la homilía agradeció el testimonio de amor y fidelidad del pueblo católico luqueño.
En idioma guaraní instó a la feligresía luqueña a agradecer a Dios porque todos pudieron estar en la misa, en el santuario de la Virgen, y pidió encomendarse a Dios para que el pueblo luqueño viva en su nombre.
El mensaje en idioma guaraní del nuncio Vincenzo Turturro
Ñame’ẽke aguyje Tupã ñande rúpe ikatu haguére ñaime ko’ápe. Ñañembo’e chupe ha hérape jaikove opa árape (Demos gracias a Dios, nuestro padre, por poder estar aquí. Oremos ante Él y vivamos siempre en su nombre), expresó.
Reflexionó acerca del gran desarrollo económico de la ciudad de Luque y dijo que debe beneficiar a todos.
“El desarrollo de la ciudad de Luque es una invitación profunda a garantizar un progreso real e integral para todos y para cada uno de los ciudadanos de esta hermosa ciudad. No podemos pensar en todos, olvidándonos de alguien. Que todos tengan las mismas oportunidades, nadie tiene que quedar atrás”, reflexionó.
Llamó a los luqueños a reconciliarse entre todos para poder estar a la escucha de Dios. “Cuando hablamos de escuchar a Dios, la pregunta que brota en el corazón es: ¿y cómo me doy cuenta de la voluntad de Dios en mi vida?, ¿qué es lo que Dios quiere de mí? Los obispos del Paraguay nos muestran en este año pastoral un camino privilegiado para conocer el camino de Dios en nuestra vida y apuntar al bien común”, expresó durante la homilía.
Al término de la misa se realizó la tradicional serenata a Nuestra Señora del Rosario, con la participación de numerosos artistas que compartieron el espacio donde minutos antes se ofició la misa.
A las 00:00 hubo un espectáculo de fuegos artificiales para festejar el inicio del día de la Virgen del Rosario.