24 de mayo de 2026

En un solemne Te Deum por los 215 años de Independencia Nacional, el cardenal Adalberto Martínez lanzó duros reclamos contra la corrupción, el clientelismo y la malversación de fondos públicos. Ante la mirada imperturbable del presidente Santiago Peña y otras autoridades, la Iglesia instó a priorizar el bien común y proteger a los vulnerables en un clima de firmeza ética y compromiso democrático.

Durante la celebración de la Pasión del Señor, en la Catedral Metropolitana de Asunción, este Viernes Santo, la Iglesia paraguaya reclamó que “Cristo agoniza hoy en los hospitales”, en la “falta de oportunidades, trabajo y vivienda propia” y en “quienes sufren injusticias”. “Ya no hay tiempo para excusas”, dijeron y llamaron a los cristianos a actuar ante la pérdida de credibilidad de las autoridades.

En una mañana cargada de simbolismo religioso, pero sacudida por la “cruda realidad”, que los mandamases de turno pretenden ignorar, el cardenal Adalberto Martínez Flores aprovechó la misa crismal de este Jueves Santo para lanzar un mensaje que caló hondo en el corazón de los feligreses y los sacerdotes participantes, que renovaron sus votos.
Tras el “Vía Crucis Arquidiocesano de Asunción”, en el que el Viernes de Dolores participaron numerosos fieles, el cardenal Adalberto Martínez pronunció en la Catedral Metropolitana una homilía, en la que instó a mirar las penosas realidades de hoy y a esforzarse por la paz y una sociedad más justa. Según dijo, hay que poner en el centro la dignidad humana, “ignorada y aplastada por intereses del poder político y económico”, así como recordar que Jesús pide “no quedarnos indiferentes y preguntarnos por las cruces que vemos cargar a nuestro lado”. En sentido figurado, la expresión “vía crucis” significa una serie de penurias o adversidades que afectan a una persona, aunque también puede emplearse con respecto a las que padece una sociedad como la nuestra, castigada por muy graves carencias de diversa índole. La gélida indiferencia ante ellas sería una actitud anticristiana por violar el mandamiento de amar al prójimo como a uno mismo.

En su homilía por la misa del Domingo de Ramos, esta mañana en la Catedral Metropolitana de Asunción, el cardenal Adalberto Martínez insistió en condenar la guerra y la justificación de la muerte de civiles inocentes como “daños colaterales”. Mientras, el presidente Santiago Peña, ratifica siempre su apoyo a Israel, que mantiene un conflicto bélico con Hamás y a Estados Unidos, en contienda con Irán.
El cardenal Adalberto Martínez, arzobispo metropolitano de Asunción, brindó su homilía hoy por el Viernes de Dolores. “El Paraguay no puede quedar indiferente ante tanta muerte y destrucción, y mucho menos puede justificarla y apoyarla”, declaró en referencia a la guerra. En más de una ocasión, el presidente Santiago Peña resaltó su apoyo a Israel, país que mantiene conflicto bélico con Hamás.