El novenario comenzará el próximo 28 de noviembre, mientras que la fiesta central se celebrará el 8 de diciembre. Ante la proximidad de ambas fechas, crece la expectativa por una nueva festividad mariana. El rector de la Basílica, padre Rubén Ojeda, señaló que ya se percibe el entusiasmo de los devotos, quienes comienzan a anticipar sus visitas a Caacupé.
“Estamos muy emocionados y contentos porque la gente ya anticipa su visita, y eso nos indica que, como cada año, recibiremos a una gran cantidad de fieles”, expresó el sacerdote. Agregó que esta expectativa también representa un impulso para los preparativos, especialmente para poner a punto las instalaciones del santuario y ofrecer una buena estadía a quienes llegarán para participar de las celebraciones religiosas.
En cuanto a las obras, Ojeda explicó que las intervenciones avanzan conforme al cronograma establecido. La primera etapa tiene como plazo de culminación una semana antes del inicio del novenario, de manera que los principales sectores intervenidos estén en condiciones para recibir a los peregrinos.
No obstante, durante el desarrollo de las tareas se encontraron con importantes deterioros en distintos sectores del edificio. Esta situación obliga a realizar intervenciones más cuidadosas y dificulta agilizar algunos trabajos.
Según detalló el rector, los daños afectan principalmente la escalinata, el presbiterio y el sector ubicado debajo del templete. También se detectaron deterioros en varios espacios de la planta baja, donde funcionan el confesionario, la capilla de adoración perpetua y la sala de servidores.
El sacerdote señaló que estos espacios requieren atención para mejorar sus condiciones y brindar mayor comodidad tanto a los fieles como a las personas que diariamente prestan servicios en el santuario. Las tareas forman parte de un plan de mejoramiento que busca poner en valor los diferentes sectores de la Basílica.
Asimismo, adelantó que el proyecto contempla una segunda etapa de trabajos en la parte trasera del templo, que también presenta un estado de deterioro considerable. Estas intervenciones permitirán continuar con las mejoras una vez concluida la primera fase.
Los trabajos de hermoseamiento cobran especial importancia teniendo en cuenta que la Basílica es uno de los principales puntos de encuentro de los devotos durante la festividad mariana.
Cada año, miles de personas llegan hasta Caacupé para agradecer favores recibidos, cumplir promesas y expresar su devoción a la Virgen de los Milagros.
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Tupãsy Ykuá también espera a los peregrinos
En tanto, el tradicional sitio de Tupãsy Ykuá también se prepara para recibir a los peregrinos que llegarán a Caacupé durante los días de celebración. Este espacio de profunda significación religiosa forma parte del recorrido de numerosos devotos que acuden para orar, agradecer y renovar su fe.
El lugar constituye otra parada tradicional para quienes visitan la capital espiritual del país, especialmente durante las jornadas de mayor concurrencia de la festividad.
Con los preparativos en marcha y el inicio del novenario cada vez más cerca, Caacupé intensifica los trabajos para recibir a miles de visitantes en una de las celebraciones religiosas más importantes del Paraguay.
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