El clima en campamento azulgrana es de total reflexión y exigencia. Tras sufrir un nuevo traspié ante el rival de toda la vida, el técnico de Cerro Porteño, Gustavo Costas, dio la cara en conferencia de prensa y analizó sin filtros el rendimiento de su equipo, reconociendo que el margen de error se agotó de cara a lo que resta del segundo semestre de la temporada.
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Disculpas a la hinchada y errores que cuestan caro
El estratega comenzó lamentando profundamente no haberle podido regalar una alegría a la parcialidad en un partido tan trascendental, al tiempo que desglosó las falencias defensivas y la falta de eficacia que condicionaron el trámite. “Primero pedir disculpas a la gente, a quienes no pudimos regalar un triunfo, más estos triunfos que son especiales. Después, si vamos a lo del partido, fue un partido que ellos en los 10 primeros minutos entraron para buscar el partido y nosotros no entramos como teníamos que entrar; y después del gol de ellos, yo pienso que en los dos goles estamos regalando demasiado”.
A pesar de señalar una mejoría tras el golpe inicial, el argentino remarcó que la falta de contundencia ofensiva y los descuidos en pelota parada terminaron sentenciando el juego. “Después de los 10 minutos, el equipo jugó de otra manera, estuvo mejor, pero bueno, como siempre nos cuesta mucho definir las situaciones, pues en el segundo tiempo también. Ellos no habían llegado y de un córner dejamos solo al rebotero y la mandan a guardar, la única que habían llegado. Pero bueno, esto tenemos que seguir y lo fundamental es darnos cuenta dónde estamos y que tenemos que cambiar mucho y hacer muchas cosas para poder revertir esto”.
Cero excusas y la exigencia de levantar la cabeza
Lejos de buscar coartadas en su llegada al club con el torneo ya iniciado, el técnico asumió la máxima responsabilidad, remarcando que la vara en una institución de esta magnitud siempre debe estar arriba. “No hay que caerse, hay que representar, nosotros tenemos que tratar de ganar, poner la vara muy alta; nosotros la ponemos alta. No vinimos a poner excusas que vinimos cuando el campeonato ya estaba empezado, es muy fácil, nosotros lo agarramos y lo que dijimos era poder ganar, apuntar al campeonato, apuntar a la Copa, apuntar a la Supercopa. Pero bueno, tenemos que cambiar muchas cosas”.
Pensando en lo que viene —incluyendo cruces en la Copa Paraguay y la hipotética Supercopa Paraguay ante el tradicional rival—, el DT azulgrana enfatizó que el principal foco de trabajo estará en el aspecto psicológico para evitar que el equipo se desmorone anímicamente ante la adversidad. “Si queremos ganar la Copa Paraguay y después ganar en la Supercopa Paraguay a este rival, tenemos que cambiar muchas cosas, prepararnos, saber no caernos, de la cabeza principalmente, porque hoy pasa mucho, no es el cansancio eso, a veces la cabeza te hace un gol y ya te caes y pensás que no puedes levantar. Entonces tenemos que pensar y trabajar en todo eso”.
