ABC Negocios conversó con nueve de ellas: ejecutivas de primera línea, directoras de grupos familiares y fundadoras de empresas propias. Sus testimonios construyen un retrato sin edulcorar del liderazgo femenino en el país: más empático, más resiliente, pero todavía sometido a presiones.
El retrato colectivo que dibujan estas ejecutivas no es el de mujeres que lo tienen todo resuelto. Es el de líderes que operan en condiciones de alta exigencia y que, lejos de ocultarlo, lo convierten en materia prima de un estilo de liderazgo.
En Paraguay, donde las mujeres representan más del 40% de la población económicamente activa, pero siguen siendo minoría en los directorios y gerencias generales, sus trayectorias son también un argumento de negocios: diversidad en el liderazgo no es solo equidad; es rentabilidad.
Lilian Villalba - gerente general de Banco GNB
El verdadero desafío de las mujeres ejecutivas está en lograr un equilibrio entre las múltiples responsabilidades diarias, sin descuidar el rol más importante: la maternidad. Ser madre representa una fuente de realización personal que guía la organización de los demás aspectos de la vida profesional y familiar.
Uno de los mayores retos fue acompañar de cerca el crecimiento de sus hijos, participando activamente en sus actividades y etapas de vida, mientras mantenía el compromiso con sus objetivos laborales. La organización, la definición de prioridades y la construcción diaria del equilibrio fueron claves para superar esas exigencias.
La maternidad transformó positivamente su estilo de liderazgo, aportándole una visión más humana, empática y cercana. “Aprendí a escuchar más y a valorar cada aporte dentro de un equipo”.
La ejecutiva también subraya el valor del apoyo familiar como una red fundamental de contención emocional y crecimiento. “Aún persisten prejuicios hacia las madres en posiciones de liderazgo, pese a que la maternidad fortalece habilidades esenciales para gestionar equipos y proyectos con éxito.
Antonella Grütter - directora de Casa Grütter
“La maternidad y el liderazgo empresarial pueden convivir cuando existe convicción, organización y una sólida red de apoyo. El equilibrio entre ambos roles no se construye en soledad, sino acompañado de la familia y del entorno cercano”.
Uno de los mayores desafíos ha sido administrar el tiempo para compatibilizar las responsabilidades laborales con la presencia activa en la vida de sus hijos. “Ser una madre presente me brinda la perspectiva necesaria para ser una mejor empresaria”.
La maternidad transforma profundamente la manera de mirar la vida y también impacta en el ámbito profesional, aportando mayor sensibilidad, resiliencia y capacidad estratégica. La importancia de la cultura familiar paraguaya, donde abuelos, amigas y otras mujeres suelen convertirse en pilares fundamentales para acompañar el crecimiento profesional de las madres emprendedoras.
“Emprender sin esperar el momento perfecto. Lo importante es tener pasión, un propósito claro y actuar con convicción”.
Arlette Zapag - directora del Grupo Copetrol
“El desafío no consiste en hacer todo de manera perfecta, sino en establecer prioridades reales, mantener un equilibrio permanente y reservar tiempo para el cuidado de la salud física, emocional y mental”.
Encontrar un equilibrio sostenible entre los distintos roles que desempeña una mujer en la actualidad, combinando la vida profesional con la maternidad y el desarrollo personal.
Los desafíos continúan presentes en su vida, pero cada uno de ellos se convierte en una oportunidad de aprendizaje y crecimiento tanto personal como laboral. Su experiencia como mujer y madre influyó de manera positiva en su desempeño profesional, permitiéndole desarrollar un liderazgo más auténtico, humano y resiliente.
El mayor ejemplo para la toma de decisiones empresariales lo recibió de su padre, fundador del grupo familiar, cuya trayectoria marcó su formación profesional y personal.
Las mujeres han logrado conquistar importantes espacios laborales gracias a la preparación, el esfuerzo y la dedicación, por ello es clave estudiar, capacitarse y perseverar para cumplir sueños y fortalecer la seguridad profesional.
Cristina Kress - Ceo Grupo Kress/Frutika, Kimex, Kressburgo
Separar los espacios laborales y familiares es clave para mantener el equilibrio emocional y afrontar las responsabilidades diarias con serenidad. “Cuando estoy en el trabajo me concentro en eso, y cuando estoy en casa trato de ser madre al cien por ciento”.
Uno de los mayores desafíos para las madres trabajadoras es encontrar personas de confianza para el cuidado de los hijos. En ese sentido, resaltó el valor del apoyo familiar y del trabajo en equipo junto a su esposo, con quien comparte tanto el ámbito empresarial como la vida familiar. “La maternidad aporta empatía y madurez al liderazgo”.
Es necesario fortalecer las instituciones educativas y generar mayores facilidades financieras para madres emprendedoras, el trabajo dignifica y los hijos aprenden observando el esfuerzo y la pasión con el que sus padres enfrentan cada desafío.
Ana Iris Maidana -presidenta de la Asociación Paraguaya de Empresarias, Ejecutivas y Profesionales (APEP)
“El equilibrio no significa hacer todo perfecto, sino aprender a priorizar y adaptarse constantemente”.
Hay días en que el negocio exige mayor atención y otros en los que la familia se vuelve prioridad, por lo que considera fundamental la organización, la delegación y la construcción de redes de confianza. “La familia es el motor que impulsa cada esfuerzo”.
Uno de los principales desafíos para las mujeres emprendedoras en Paraguay es romper con la idea de tener que elegir entre maternidad y desarrollo profesional. A esto se suman limitaciones de tiempo, acceso a financiamiento y redes de apoyo, que se pueden superar con perseverancia, capacitación y acompañamiento familiar.
La maternidad transforma el liderazgo, volviéndolo más empático y resiliente. “Liderar es acompañar, escuchar y sostener procesos colectivos”.
Lara Huttemann - directora de Periferia Comunicación
Liderar una empresa y ejercer la maternidad al mismo tiempo implica un desafío constante, el equilibrio entre ambos roles no responde a una fórmula perfecta, sino a una gestión permanente de prioridades.
Uno de los mayores retos sigue siendo cultural, debido a las exigencias que recaen sobre las mujeres para cumplir tanto en el hogar como en el ámbito laboral. “Superar esto implicó romper moldes y demostrar resultados con métricas claras”.
La maternidad transformó su estilo de liderazgo, aportándole una mirada más humana, empática y consciente del impacto a largo plazo. “La maternidad te entrena en la gestión de crisis y en la negociación constante; habilidades fundamentales en el mundo de los negocios”.
Las redes de apoyo y del trabajo en equipo son claves para sostener el crecimiento profesional.
Carolina Riveros - directora ejecutiva del Grupo Tupi S.A.
La maternidad transformó su forma de ver la vida, aportándole mayor empatía, paciencia y fortaleza en la toma de decisiones dentro de la empresa familiar.
Atravesó un momento difícil tras el nacimiento de su hijo, cuando pasó una depresión posparto y debió reincorporarse al trabajo apenas 15 días después.
Encontró en su familia y en su historia personal un fuerte sostén para continuar su desarrollo profesional. Muchas madres emprendedoras enfrentan situaciones de soledad y sobrecarga, aunque destacó la capacidad de las mujeres para salir adelante con determinación.
Prioriza el tiempo de calidad con su hijo, especialmente en las mañanas, cuando desayunan juntos y lo prepara para la escuela, y los fines de semana dedicados a compartir momentos únicos.
Tana Schémbori - Cineasta y productora en la industria del cine
Mantener el equilibrio entre la familia y el trabajo es un ejercicio constante, donde muchas veces la balanza se inclina hacia distintos lados, aunque la prioridad siempre termina siendo la familia.
La maternidad transformó su manera de trabajar y organizar sus tiempos. “Hubo un antes y un después”. Aprendió a valorar más la calidad del tiempo que la cantidad, ser madre la volvió más efectiva tanto en el ámbito laboral como familiar.
La clave es el apoyo familiar, emprender y perseguir las pasiones, aceptando las vulnerabilidades y dejando de lado la búsqueda de la perfección.
Carolina Sosky - CEO y fundadora de Clínica Mylife
La maternidad, el liderazgo y el bienestar integral son ejes que atraviesan la vida de Carolina, quien encontró en la organización, la flexibilidad y el trabajo en equipo las claves para desarrollarse profesionalmente sin descuidar su rol como madre.
El equilibrio perfecto no existe, sino que se trata de un proceso constante de ajuste, donde cada etapa exige prioridades distintas. En ese camino, estar presente en cada rol, aprender a pedir ayuda y comprender que el autocuidado no es un lujo, sino una necesidad para sostener tanto la vida familiar como la laboral.
Muchas mujeres enfrentan barreras vinculadas al agotamiento físico y mental, producto de la autoexigencia y las responsabilidades múltiples.
El estrés, la falta de descanso y una mala alimentación impactan directamente en la capacidad de liderar y emprender, por ello, es fundamental hablar de salud integral, energía y bienestar emocional al abordar el crecimiento profesional femenino.
La maternidad fortaleció su empatía, capacidad resolutiva y visión estratégica, valores que hoy aplica en su liderazgo empresarial y en la construcción de equipos sólidos y humanos.