La visita se realizó en el marco de la histórica alianza entre Roche y Boller, que desde hace más de 86 años trabajan conjuntamente para acercar al país tratamientos innovadores y soluciones orientadas a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Durante su estadía, Eckert mantuvo encuentros con directivos de Boller y otros actores del ecosistema de salud, con quienes conversó sobre los principales desafíos que enfrenta Paraguay para ampliar el acceso a diagnósticos y terapias de vanguardia, fortalecer el financiamiento sanitario y avanzar hacia modelos de atención más descentralizados.
En ese contexto, destacó que uno de los principales compromisos de Roche es acelerar la llegada de la innovación a quienes más la necesitan.
“Nuestra tarea, junto con Casa Boller, es garantizar que lo antes posible esa innovación llegue a disposición de los paraguayos y las paraguayas, de una forma colaborativa para que sea sustentable y el sistema pueda incorporar progresivamente esas nuevas tecnologías, entendiendo la importancia de invertir en salud”, afirmó.
“La innovación médica solo cobra verdadero valor cuando llega de manera oportuna a las personas que la necesitan. El tiempo es determinante para un paciente: un día o un mes de retraso puede hacer una gran diferencia en su tratamiento y en su calidad de vida”, expresó Eckert.
Con más de 25 años de experiencia internacional en la industria farmacéutica, el ejecutivo asumió el 1 de junio el liderazgo de Roche Pharma para América Latina.
Desde esta posición dirige la estrategia y la planificación de las operaciones de la compañía en 32 países, con la misión de impulsar un acceso más equitativo a una atención médica de calidad.
Previamente fue gerente general de Roche Pharma Brasil, vicepresidente y gerente general de GSK Brasil y Life Cycle Leader para Terapias Celulares en Genentech.
La salud como inversión estratégica
Uno de los principales mensajes que Eckert promovió durante su visita fue la necesidad de comprender la salud no solo como un componente del gasto público, sino como una inversión estratégica para el crecimiento de los países.
Una población sana puede mantenerse activa, estudiar, trabajar y contribuir al desarrollo económico durante más tiempo.
A su vez, la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso oportuno a tratamientos adecuados permiten reducir internaciones prolongadas, intervenciones de urgencia y otros costos asociados a las etapas avanzadas de una enfermedad.
Para ilustrar ese impacto, el ejecutivo puso como ejemplo el cáncer de mama.
“Cuando uno hace un diagnóstico oportuno, la mujer tiene muchas más oportunidades de sobrevivir. Además, puede mantenerse como proveedora económica de su familia. Del otro lado, para el sistema de salud, tratar un cáncer de mama en fases 3 y 4 puede costar hasta 2,5 veces más que cuando la enfermedad se detecta a tiempo”, explicó.
De acuerdo con estudios internacionales, cada dólar invertido en mejorar la salud puede generar un retorno económico de entre dos y cuatro dólares, principalmente por el aumento de la productividad y la reducción de la carga de enfermedad.
“La salud es la base de una sociedad próspera. Invertir de manera estratégica en prevención, diagnóstico y tratamiento permite mejorar la vida de las personas, pero también fortalecer la productividad, proteger a las familias y contribuir a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios”, sostuvo Eckert.
La Organización Panamericana de la Salud y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe recomiendan que los países destinen al menos el 6% de su producto interno bruto al gasto público en salud.
Sin embargo, América Latina invierte en promedio alrededor del 3,8%, una brecha que continúa limitando la cobertura, la calidad y la equidad en el acceso.
En Paraguay, avanzar progresivamente hacia una inversión pública más sólida y eficiente permitiría fortalecer la capacidad del sistema sanitario, reducir el gasto que actualmente afrontan directamente las familias y facilitar la incorporación de nuevos diagnósticos y tratamientos.
Innovar también implica acercar la atención
Otro de los desafíos abordados durante la visita fue la necesidad de reducir las desigualdades territoriales en el acceso a la salud.
La concentración de los servicios de alta complejidad en las principales ciudades obliga a numerosas personas a trasladarse para recibir un diagnóstico, iniciar un tratamiento o realizar su seguimiento.
En ese sentido, Eckert subrayó que la descentralización resulta fundamental para que los pacientes accedan a una atención oportuna.
“Tenemos que trabajar junto con el sistema para encontrar mecanismos de descentralización que permitan una detección oportuna en todo Paraguay”, sostuvo.
Frente a esta realidad, planteó la importancia de desarrollar modelos de atención más flexibles y descentralizados, apoyados en nuevas tecnologías, información sanitaria de calidad, telemedicina y modalidades de tratamiento que reduzcan el tiempo que los pacientes deben permanecer en los centros asistenciales.
Como ejemplo de esa evolución, destacó que hoy existen terapias que simplifican significativamente la experiencia del paciente.
“En algunos casos, un tratamiento que antes requería entre tres y cuatro horas por vía intravenosa hoy puede administrarse en apenas ocho a 10 minutos”, señaló.
“Tenemos que escuchar las necesidades particulares de cada sistema de salud y construir soluciones en conjunto. Los desafíos de financiamiento, regulación y acceso no pueden ser abordados por un solo actor; requieren colaboración entre las autoridades, la industria, los profesionales de la salud, las organizaciones de pacientes y el sector privado”, afirmó.
La visita también permitió profundizar el trabajo conjunto entre Roche y Boller e identificar oportunidades para ampliar el acceso y continuar construyendo soluciones adaptadas a las necesidades del sistema sanitario paraguayo.
Al cierre de su visita, Eckert remarcó que el fortalecimiento del sistema sanitario depende de una construcción conjunta entre todos los sectores.
“Tenemos que co-crear las soluciones junto con las autoridades. Como industria debemos acercar las nuevas tecnologías de la forma más eficiente posible para que esa inversión en salud tenga un retorno inmediato para los pacientes y también para el sistema”, concluyó.
“La sostenibilidad no depende únicamente de cuánto se invierte, sino también de cómo se utilizan los recursos y de la capacidad de todos los actores para construir soluciones en conjunto. Paraguay tiene la oportunidad de avanzar hacia un sistema más eficiente, equitativo y centrado en las personas”, finalizó.