Improvisados

Las acciones de este Gobierno desesperan. Nos someten a una temeraria improvisación que tiene el mismo efecto que la pandemia, enferma y mata.

Esa improvisación se sintió y se vio durante todo este tiempo de pandemia y se nota aún más con lo que está sucediendo en Alto Paraná y la llamada fase “pre cuarentena inteligente”.

La decisión se tomó sin un consenso previo entre el Poder Ejecutivo y la Gobernación e intendencias. Es decir, no se dispuso siquiera reunir opiniones o sugerencias de los que están en el día a día sufriendo los embates de esta pandemia.

Actores de este dramático escenario se veían totalmente desorientados cuando eran consultados sobre el esquema de organización, las restricciones y todo lo que implica haber previsto una situación como esta.

No se tenía decreto, no se contaban con especificaciones ni indicaciones claras. Tampoco se habló o explicó sobre una planificación para lanzar tamaña “bomba.”

Claro, sin las explicaciones o consenso, ¿qué reacción esperaban por parte de la ciudadanía? Los enojos, manifestaciones, saqueos, enfrentamientos fueron el estallido de un sector golpeado y que ahora se siente manoseado.

Esta vez no se quedaron callados, como normalmente viene pasando. Esta vez salieron a dejar en claro que la perturbación de la incertidumbre por la que están atravesando ya no los iba a dejar de brazos cruzados y que no se someterán a la improvisación, una vez más, del Gobierno.

El subsidio de frontera se anunció en la imprevisión total, se designó a los intendentes y a la Gobernación para entregar listas de beneficiarios, pero en un principio se negaron a trabajar de esa manera, tuvieron que venir a la capital desde el Este para poder organizarlo y lograr un consenso. Y nuevamente surge la pregunta: ¿No lo hablaron antes?

Dicen una cosa, no se ponen de acuerdo y la ciudadanía queda suspendida en el enredo de indecisiones que exasperan.

A cuatro meses del inicio de estas medidas en Paraguay, ya no se puede improvisar como se viene haciendo. Es irracional tomar este tipo de decisiones sin prever, al menos, una alternativa o una respuesta a las tantas preguntas que quedan cuando se anuncian este tipo de acciones.

Ante los más pesimistas pronósticos que se vienen teniendo en el mundo, es un grave problema de gestión no contar con planes concretos, realizar anuncios claros, consensuados, para no ir cambiando sobre la marcha.

La improvisación gubernamental es un mal que, así como la pandemia, afecta, daña y hasta mata. Debe ser tratada con un análisis profundo, adoptando medidas correctivas y cambios necesarios, para tratar de al menos ordenar un poco la gestión. Tal vez así el efecto reflejado en la ira ciudadana baje lentamente.

smoreno@abc.com.py