En el ánimo de impulsar a esta región y al país como un destino turístico, esta “mesa” se propone –entre otros– el ambicioso desafío de agilizar el paso a través del puente internacional, mejorar la cuestión de la seguridad a los visitantes, y hacer cumplir lo que establece la normativa legal en cuanto a la permanencia de personas extrañas en la zona primaria fronteriza.
La cosa, sin embargo, no se presenta tan sencilla. Hay cuestiones transversales, como la pobreza estructural y falta de fuentes de trabajo formal, que obligan a la gente a rebuscarse en lo que pueda, y que requieren políticas de gobierno de fondo.
El contrabando hormiga de combustibles, actividad que creció superlativamente con el guiño de autoridades aduaneras, municipales, Industria y Comercio, es una de las principales causas del atoramiento en el flujo vehicular. A esto agreguemos la proliferación de vendedores ambulantes que atosigan a los turistas, precarias casillas de comidas, desorden generalizado en el entorno inmediato al puente.
La sumatoria de estos factores resulta una muy mala impresión que se llevan quienes visitan la ciudad y que poco y nada de favor hacen a los esfuerzos de “ofrecernos” como un atractivo destino turístico.
Otro elemento que se agrega y contribuye a esta enojosa situación de la demora en trasponer el puente, y que escapa al nivel de intervención de esta “mesa”, es la excesiva burocracia en el control migratorio en el país vecino, que funge de freno al tráfico vecinal.
El desafío más cercano a concretar por esta “mesa” sería el ordenamiento del tránsito automotor en el acceso a la zona primaria del puente. Y aquí conviene recordar que desde hace más de un año avanza a la espeluznante velocidad del caracol una propuesta de un concejal municipal (Andrés Morel, ANR) de habilitar una vía exclusiva de acceso a la zona primaria, con varios carriles.
El proyecto apuntaba al inicio de la temporada de vacaciones, del año pasado. Estamos a las puertas de una nueva temporada, y seguimos movilizando la costosa burocracia estatal instalando comisiones. Y así nos va.