“La violencia machista mata”

En Encarnación un reconocido mural ubicado sobre la avenida Japón genera más incomodidad que la muerte de las mujeres por cuestiones de género. El mural dice “Pehendú, la violencia machista mata”. Fue intervenido en más de tres ocasiones, con el fin de ocultar su mensaje de denuncia social. Esto evidencia que todavía somos una sociedad patriarcal y machista, con un Estado cómplice de la violencia de género y del feminicidio.

El mural está presente desde el año 2021 en la ciudad y fue vandalizado en tres ocasiones por “desconocidos”, quienes demuestran su descontento, principalmente con la palabra “machista”. La fijación con este mural no es fortuita, en una ciudad en la que la violencia de género tiene una escalada y se trata de uno de los cuatro departamentos con mayor cantidad de feminicidios.

El rechazo hacia la expresión artística con relación al mensaje que trasmite es también una proyección de la sociedad, que prefiere ocultar o negar que la violencia de género es parte de nuestro cotidiano y que eso no está bien, por más naturalizado que lo tengamos.

En Paraguay se registraron 221 casos de feminicidios de enero a noviembre del 2025, según datos del Ministerio Público. De ellos, 13 fueron cometidos en Itapúa. En cuanto a denuncias por violencia intrafamiliar hubo 37.825, de los cuales 1.703 se denunciaron en el séptimo departamento.

Los datos indican un aumento del 8,1 % en cantidad de casos registrados, con relación al 2024 (1.565). Se trata de la primera escalada en los números desde la pospandemia, que se mantenía regular, en 2022, fueron 1.555; en 2023, eran 1.549.

Los números pueden reflejar dos realidades que creo que suceden en paralelo. En un plano es evidente una mayor consciencia en zonas urbanas, donde se concentra la mayor cantidad de denuncias, ante casos de violencia de género. No obstante, evidencia una falta de acciones concretas de parte del Estado, para buscar evitar estos episodios, y más aun que terminen en trágicos casos de feminicidios. El caso de Carmen Servián es un ejemplo claro de la inacción de las instituciones. Carmen fue asesinada un 4 de marzo del año 2023 por su expareja, a dos días de que la víctima consiguiera una orden de alejamiento en su contra. Los efectivos policiales notificaron al hombre de la orden de alejamiento, pero no lograron proteger ni evitar el sangriento episodio en que Antonio Villalba habría disparado contra la mujer frente a sus tres hijos.

Transcurridos tres años del fatídico episodio, la familia sigue clamando por justicia y el juicio recién se inició en este 2026, a pesar de que el presunto autor está detenido desde el año 2023. Este 8 de marzo es una oportunidad crucial para debatir el compromiso real con una equidad de género, iniciando por fomentar la no violencia por cuestiones de género, que está presente en los discursos pero ausente en las acciones.

sergio.gonzalez@abc.com.py

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