Imaginemos que asesoramos a cualquier candidato a la Junta Municipal o a la intendencia de algún distrito donde las últimas autoridades locales no se destacaron por su gestión, su transparencia o su capacidad de trabajo, qué fácil será la tarea de los que vienen si se proponen subir un escalón por arriba de lo ya observado, en otras palabras: haciendo poco van a quedar como genios resolutivos. Pero tampoco podemos pecar de conformistas y esperar un papel sutilmente mejorado.
No podemos permitir y conformarnos nuevamente con el viejo adagio de que todos son iguales, todos roban, que no existen alternativas o propuestas convincentes ¿o será porque no estamos acostumbrados al castigo por medio de la mejor arma, que es el voto en el cuarto oscuro? La historia de varias cabeceras electorales dice lo contrario, el voto castigo suele ser empleado y más de lo que recordamos, pero hasta ahora no parece ser suficiente.
Además de castigar a los que no se merecen nuevos periodos viviendo del presupuesto público necesitamos elegir a los mejores candidatos, que sean creíbles o que tengan algún tipo de experiencia y además que cuenten con buenas propuestas, que a su vez sean realizables, y -por qué no- a las que pensando en el bien común pueden sonar utópicas.
La ciudadanía se merece propuestas que ordenen la administración del presupuesto municipal, expulsen a los que cobran sin trabajar, disminuyan el clientelismo usando tecnología para la gestión y que trabajen para el bien de sus contribuyentes, dejando de lado las coimas para cada pequeña gestión. El tránsito caótico y las calles desastrosas no pueden seguir igual. Hasta hoy tampoco hemos escuchado una propuesta seria sobre el reciclado de residuos y un plan de cierre de los vertederos a cielo abierto. ¿Es mucho pedir? No, diría que es lo mínimo para vivir dignamente en una ciudad.
A pesar de lo fácil que suena, todos sabemos que puede ser muy complicado. Qué poco se informa de las propuestas de los candidatos que inundan con sus caras y jingles nuestras ciudades. Lo que menos hemos visto hasta hoy son propuestas y programas respaldados por equipos que los van a realizar, da la impresión de que el objetivo es llegar como sea y después se verá, y esa fórmula ya fracasó muchas veces.
arturo@abc.com.py