Se va un pastor comprometido

La reciente designación de monseñor Gabriel Escobar como nuevo obispo auxiliar de Asunción sorprendió a los pobladores del Alto Paraguay, donde el religioso estuvo trabajando durante 13 años.

La sorpresa hace referencia a que, con la ida del obispo, el departamento queda en total orfandad, en relación con que pierde a un gran exponente de la lucha social en beneficio de los más desprotegidos.

Si bien las personas del lugar mencionan su contento con el nuevo cargo de monseñor Escobar, sin embargo, señalan también que quedarán desprotegidas a la hora de denunciar las injusticias sociales que se viven en esta parte del país, en relación con la ausencia estatal.

El obispo, desde siempre, se caracterizó por ser la voz del más necesitado, denunciando las injusticias, como la precariedad de la salud que castiga con dureza a los pobladores de esta región chaqueña, ante la falta de médicos especialistas y de infraestructura en los hospitales.

Los permanentes aislamientos que se dan debido a las malas condiciones de los caminos, que suelen quedar inundados tras la temporada de lluvias, es otra de las constantes denuncias realizadas por el religioso, y aunque poco o nada se consigue, sin embargo, ayuda a que se conozcan las pésimas condiciones en las que viven las familias de la zona.

Monseñor Gabriel Escobar fue el principal artífice para el funcionamiento de una sede de la Universidad Nacional en el departamento.

Si bien aún no se cuenta con local propio, desde hace varios años se logró conseguir rubros para montar una filial de la Universidad Nacional de Concepción, dando oportunidad, de esta manera, a numerosos jóvenes del departamento a continuar su formación académica.

Se encargó de criticar a los políticos que solo entran para robar, o la prostitución por dinero de parte de los representantes de la Justicia. Además, fue el primero en denunciar los incendios forestales que ocurrieron en esta parte del Chaco, a los cuales consideró un verdadero ecocidio contra la naturaleza.

En resumen, la ida de monseñor Escobar representa toda una pérdida para los humildes pobladores del Alto Paraguay, que pierden a su máximo referente de las denuncias sociales.

Pero, por otro lado, la Iglesia Católica de nuestro país gana un obispo de excelente preparación, como lo es monseñor Gabriel. Esperemos que el sucesor siga su camino y que incluso sea mejor.

calmiron@abc.com.py

Lo
más leído
del día