Tras la fuga de dos reclusos del penal de Minga Guazú, en el departamento de Alto Paraná, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, reconoció la falta de personal policial y de agentes penitenciarios. Sin embargo, subrayó que “hay un grado de responsabilidad importante” de los guardiacárceles que estaban a cargo de la custodia del módulo donde se encontraban los internos.
Ante esta situación, indicó que ya se puso en marcha una investigación interna.
“El muro perimetral es de 10 metros, es un muro importante. Probablemente, estemos ante un nuevo hecho en donde nuevamente tenemos complicidad de agentes penitenciarios”, enfatizó.
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Reconstrucción del escape
Según explicó Nicora, los reclusos habrían iniciado la fuga saliendo por la ventana de su celda, luego de cortar dos barrotes. Posteriormente, descendieron hasta el patio, donde, de acuerdo a las imágenes del circuito cerrado, cortaron un tejido intermedio que separa el patio del muro perimetral de 10 metros de altura.
En este punto, el ministro señaló que aún no se tiene claridad sobre cómo lograron superar dicho muro. No obstante, indicó que, de manera preliminar, se presume que ambos utilizaron la escalera de una garita que no contaba con custodia en ese momento y desde allí se lanzaron para finalmente salir a la vía pública.
El ministro aclaró que los internos no son considerados de alta peligrosidad, como se había señalado inicialmente.
Detalló que uno de ellos estaba próximo a cumplir su condena, ya que le restaba apenas un año, mientras que el otro aún debía compurgar un largo período correspondiente a una segunda condena.
Herramientas y fallas en los controles
Ambos reclusos estaban alojados en la misma celda, en la planta alta de un sector convencional, y formaban parte del programa de trabajo o de reinserción, correspondiente al módulo cinco.
En ese sector tenían acceso a herramientas utilizadas para talabartería y trabajos en madera, que habrían sido empleadas para cortar los barrotes de la ventana y el tejido perimetral, conforme a Nicora.
Consultado sobre por qué los internos contaban con estos elementos, el ministro explicó que probablemente los hayan trasladado desde los espacios de trabajo que forman parte de los programas de reinserción.
Además, señaló que el director del penal informó que en los últimos tiempos no se realizó una requisa en el módulo donde estaban alojados los fugados, aunque sí en los contiguos. Esta omisión refuerza, según dijo, la sospecha de una ayuda significativa por parte de agentes penitenciarios asignados a ese sector.
Diferencia con módulos de máxima seguridad
El ministro también aclaró que los módulos cerrados de máxima seguridad, donde se encuentra recluido Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, corresponden al módulo ocho, el cual cuenta con un régimen de control distinto al del sector desde donde se produjo la fuga.
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Los fugados fueron identificados como César Lino Aguirre, condenado a 10 años de prisión por robo agravado; y Justo Pastor Morel, con una sentencia de 15 años por el mismo delito.