La extradición de Erick Luis Moreno Hernández, de 34 años, alias El Monstruo, se ejecutó a las 09:15 de ayer cuando despegó del aeropuerto internacional Silvio Pettirossi de Luque un avión Antonov An-32B, con matrícula policial PNP-233, perteneciente justamente a la Policía Nacional del Perú (PNP).
La nave vino de Lima, la capital de Perú, con 21 policías de ese país a quienes recibió la custodia del criminal de parte del jefe de Interpol de Paraguay, comisario principal Julio Maldonado.
La entrega se hizo en la pista del Grupo Aerotáctico de la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP), que funciona al lado mismo del aeropuerto.
Dirigieron el procedimiento los magistrados Clara Ruiz Díaz y Francisco Acevedo, dos de los tres jueces que atendieron los exhortos de extradición enviados desde Perú. El otro magistrado fue Raúl Florentín.
También estuvo ayer en la entrega el fiscal Adjunto Manuel Doldán.
El Monstruo fue sacado de la cárcel de máxima seguridad Martín Mendoza a primera hora de la mañana por comandos de la FOPE.
El criminal internacional fue detenido en una casa alquilada del barrio Mitã’i de San Lorenzo, el 24 de setiembre de 2025. Estuvo escondido previamente en Bolivia y Brasil.
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En Perú lo sindican como el líder de una banda llamada Los Injertos del Cono Norte, dedicada principalmente a los asaltos, secuestros y extorsiones.
El Monstruo rompió relación entre Policía de Paraguay y Perú
La Policía Nacional (PN) de nuestro país confirmó ayer que el informante que “echó” a El Monstruo nunca cobró la recompensa que había prometido el Gobierno de Perú, consistente en 1.000.000 de soles, que es el equivalente a 288.000 dólares.
Esta situación hizo que ambas policías prácticamente rompieran relaciones, debido a la poca seriedad de los peruanos.
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De hecho, el principal elemento que molestó a los policías paraguayos fue que enviaron los datos del informante incluso antes de la captura de El Monstruo, para que todo el proceso posterior de pago fuera legal, pero al final los policías peruanos se desentendieron de su responsabilidad.
Incluso, el jefe de Crimen Organizado de la Policía de Perú, coronel José Manuel Cruz Chamba, en principio se atribuyó la captura de El Monstruo en Paraguay, aunque después dijo que en realidad ellos pasaron la ubicación del prófugo, pero cuando fue desmentido por los policías paraguayos adoptó una postura radical y trató de estafador, impresentable e infame a su homólogo paraguayo, comisario principal Luis López.