En medio de un fuerte despliegue policial, Carlos Antonio Báez Guillén, alias “Lulú”, fue trasladado a Asunción y, ante los medios, negó cualquier implicancia en el asesinato del militar Guillermo Moral Centurión.
A su llegada al Departamento de Investigaciones de la Policía, Báez Guillén sostuvo que no tiene relación alguna con el crimen y aseguró que ni siquiera conocía a la víctima.
“No tengo nada que ver”, afirmó de manera escueta. Incluso, en guaraní, expresó: “che ndajúi voi la Asunciónpe”, intentando reforzar su versión y desligarse de una eventual participación en el crimen.
Pese a sus declaraciones, la Policía lo señala como el presunto contratante de los sicarios que ejecutaron el ataque.
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Investigación lo ubica como pieza clave
Los investigadores sostienen que Báez Guillén sería una figura central en la estructura que habría planificado el homicidio. Tras su arribo a la capital, quedó a disposición del Ministerio Público para las diligencias correspondientes.
Durante el procedimiento que permitió su detención —realizado el domingo en Ciudad del Este— fueron incautados celulares, un arma de fuego con municiones y joyas, evidencias que ahora serán sometidas a peritaje.
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Antecedentes del caso
El asesinato del teniente coronel Guillermo Moral Centurión ocurrió el 2 de octubre de 2025, frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción.
Según la pesquisa, el conductor de la motocicleta utilizada fue Rogelio Lemuel Díaz Brítez, mientras que el disparo fatal habría sido efectuado por un adolescente, posteriormente hallado muerto en el río Paraná. Díaz Brítez permanece desaparecido.
Moral había denunciado en 2023 un intento de ingreso de un celular a la cárcel militar de Viñas Cué para el presunto capo narco Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, antecedente que forma parte del contexto investigativo.