El anestesista de 26 años participó ayer en una intervención quirúrgica y, tras culminar la cirugía alrededor de las 17:00, ingresó al baño del vestidor. En ese lugar, se habría inyectado un fármaco que le provocó la muerte, según confirmó el agente fiscal Abelino Bareiro.
El mismo detalló que la autopsia confirmó que la causa de la muerte fue una intoxicación por fármacos. “Constatamos indicios de que se inyectaba en ambos brazos, inclusive en zonas visibles”, detalló.
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Médico tenía fármacos en su poder
Resaltó que el profesional fallecido tenía en su poder una riñonera con una cantidad importante de ampollas de distintos fármacos y jeringas.
“Él estaba en la parte de anestesiología, corresponde a esa área, pero vamos a determinar con precisión de cómo accedía a estos medicamentos”, expresó.
El fiscal confirmó que son fármacos que se utilizan normalmente en el área en que se desempeña y pertenecerían al Ministerio de Salud Pública.
El joven médico llevaba apenas dos semanas cumpliendo funciones en el Hospital Regional de Salto del Guairá.
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Una “tendencia” que viene de Argentina
Precisamente a principios del mes de abril saltó en Argentina el escándalo “Propofest”, el caso que se inició con la muerte de un anestesista en Buenos Aires y destapó una red de presunto tráfico de propofol y fentanilo
Las autoridades argentinas investigan una red clandestina donde profesionales de la salud utilizaban fármacos anestésicos robados de un prestigioso hospital para fines recreativos.
La investigación tiene como punto de partida la muerte de Alejandro Zalazar, un anestesista de 31 años que falleció por una sobredosis de propofol y fentanilo. Junto a su cuerpo, la Policía encontró insumos médicos pertenecientes al Hospital Italiano de Buenos Aires, lo que activó una auditoría inmediata por el robo de estas sustancias.