La operación Puma Py fue ejecutada ayer de tarde por policías de la División de Inteligencia Antidrogas del Departamento Antinarcóticos, en una casa del Cuarto Barrio de la ciudad de Luque, departamento Central.
La incursión fue acompañada por el fiscal de Luque, Orlando Edguar Paiva Notario.
El capturado fue identificado como Paulo Cándido Oliveira Da Silva, brasileño, de 39 años, quien utiliza los alias de Paul, Paulo, PJC y Nicolai.
Según los intervinientes, “tiene orden de captura en su país de origen por asociación criminal y tráfico internacional de drogas” y “es integrante activo de la facción criminal Comando Vermelho”.
“Lideraría un esquema de producción de marihuana en Paraguay con suministro directo a las facciones brasileñas Comando Vermelho, Cartel do Sul y Bala na Cara”, añade el boletín oficial.
Perfil del “embajador” del PCC que cayó en Luque
“Es un individuo con perfil de operador táctico y articulador estratégico dentro de una red criminal transnacional. Participa activamente en la planificación de operaciones de alto riesgo, incluyendo un rescate armado de un recluso en Rio Grande do Sul, con empleo de fusiles, explosivos, chalecos balísticos y miguelitos, y un posterior ataque a entidad bancaria en Paraná o Santa Catarina”, decía también el reporte previo a la materialización del arresto.
Sobre el origen de la investigación, los policías informaron que este caso forma parte de una “acción de cooperación internacional directamente derivada de la Operación Puma, operativo policial desplegado por el Centro de Operaciones Policiales Especiales (COPE) de la Policía Civil del Estado de Paraná, República Federativa del Brasil, con el objetivo de desarticular el intento de expansión de la facción criminal Comando Vermelho (CV) en territorio paranaense”.
El brasileño detenido en Luque deberá comparecer esta mañana ante la Fiscalía, tras lo cual podría ser expulsado por la Dirección Nacional de Migraciones (DNM).
El mismo hombre ya había sido capturado en Paraguay el 26 de enero de 2020, cuando intentó entrar con una identidad falsa a la penitenciaría regional de San Pedro de Ycuamandyyú para visitar al político colorado Benjamín Adaro Monzón, quien en esa época era aún concejal departamental de Caazapá.