Hallan el cuerpo de una perrita muerta dentro de una conservadora y detienen al dueño

Un hombre de 42 años fue aprehendido en el barrio Isla Aveiro de Limpio tras la intervención de la Policía y Defensa Animal. El dueño alegó un ataque de otros perros mientras el animal estaba atado y guardó el cuerpo con hielo para una necropsia.

Agentes de la Comisaría 9ª Central y fiscalizadores de la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal procedieron a la aprehensión de Víctor Hugo Cabañas Palacios (42). El procedimiento se ejecutó en la tarde de este martes, a las 15:45, tras la alerta formulada a través del Sistema 911 sobre la muerte de una perrita mestiza que se encontraba bajo el cuidado del sospechoso.

Al llegar a la vivienda, el equipo técnico de rescate animal encontró que el cadáver del canino yacía en el interior de una conservadora azul con hielo.

El comisario Celso Zelaya explicó que sobre el inmueble ya pesaban avisos previos por mal estado y abandono de la mascota. Los técnicos de Defensa Animal procedieron al decomiso inmediato del cuerpo para la realización de la necropsia de rigor, al tiempo de rescatar a un segundo perro que se encontraba con vida dentro de la propiedad.

La investigación estará a cargo del asistente fiscal Josué Morán y la agente fiscal de turno, Nadia Millán, de la Unidad Penal N.° 3 de Limpio.

El desgarrador relato del dueño y la sombra del ataque atado

Desde la sede policial de Limpio, el aprehendido Víctor Cabañas brindó su versión de los hechos e intentó desligarse de cualquier conducta intencional de maltrato. El hombre aseguró que la perrita, de poco más de un año de edad, se encontraba atada frente a su domicilio mientras salían a realizar gestiones médicas familiares urgentes.

Según su relato, el animal estaba en período de celo, lo que atrajo a varios perros sueltos del vecindario que ingresaron al predio y la atacaron de forma salvaje sin que pudiera defenderse ni escapar al estar sujetada.

“Nosotros la dejamos atada porque, si se suelta, la gente le tira piedras y ella reacciona, crea problemas con los vecinos. Cuando mi mamá me llamó urgente por un problema de salud, salimos y la perra quedó sola. Ahí entraron los otros perros y la mordieron toda. Una vecina escuchó el lío y la salvó, pero ya tenía golpes internos gravísimos”, alegó Cabañas.

Respecto al hallazgo del cuerpo dentro del recipiente con hielo, el imputado sostuvo que actuó siguiendo las instrucciones de un rescatista y de una profesional veterinaria, quienes le sugirieron conservar el cadáver refrigerado para poder determinar la causa exacta del deceso mediante estudios.

<b>Falso profesional en el barrio y fiscalización en la mira</b>

Durante la verificación de las libretas de vacunación entregadas por el propietario a los intervinientes, se detectaron irregularidades y sellos que no corresponderían a profesionales matriculados. Cabañas admitió que durante años acudió a un idóneo del barrio que se hacía pasar por veterinario y cobraba montos accesibles por aplicar vacunas a las mascotas de la zona.

“Nosotros no sabíamos que el señor no tenía registro. Él venía a casa y vacunaba a los perros de todo el barrio por 25.000 o 30.000 guaraníes. Recién hoy la doctora de Defensa Animal me dijo que ese señor no era profesional de verdad, sino alguien que hacía castraciones y campañas, pero que no tenía título ni registro para ejercer legalmente”, admitió el dueño.

Cabañas rechazó las acusaciones de crueldad o falta de alimentación, insistiendo en que la mascota estaba en peso óptimo y que el desenlace respondió a una tragedia fortuita producto del ataque de la jauría.

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