El senador liberal Dionisio Amarilla -al parecer- rechaza la numeración “108″ que está inscrita en su despacho de la Cámara Alta. No manifestó su negativa, pero esta se intuye debido a que retiró el número “8″, dejando solo así el “10″ en la puerta de su oficina.
La senadora Kattya González (PEN) salió al paso del caso de Amarilla y solicitó esta mañana la numeración 108 para su despacho.
Esto, según señaló, como “reivindicación histórica de los derechos humanos históricamente negados durante la dictadura stronista y que se pretende continuar haciéndolo en plena era democrática”.
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¿Dionisio Amarilla realizó una acción “stronista”?
También cuestionó a su colega liberal debido a que su “acción carga consigo un nivel de simbolismo preocupante para nuestra democracia”.
En redes agregó que “los legisladores no podemos en plena era democrática seguir con prácticas propias del stronismo”.
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Desde varios sectores, incluso la ciudadanía, cuestionaron la negativa -incluso la calificaron de homofobia- del senador liberal a dicha numeración, que tiene un simbolismo relacionado a una serie de actos de represión y persecución hacia homosexuales en el Paraguay, conocido como caso 108, por parte del dictador colorado Alfredo Stroessner, bajo la excusa de ser “opositores”.
Actualmente, en nuestro país se utiliza el número 108 para referirse de forma peyorativa hacia las personas LGBT.