Ayer, el diputado Raúl Benítez presentó el proyecto de ley ” que abroga (elimina) la Ley Nº 6112/18 ‘del fondo de jubilaciones y pensiones para miembros del Poder Legislativos”, es decir, corta con la jubilación vip parlamentaria, lo que despertó la violenta reacción de otros parlamentarios, entre ellos del senador Dionisio Amarilla (PLRA, aliado cartista).
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El ser consultado sobre la propuesta de eliminación de sus privilegios, Amarilla evadió el tema de fondo evitando hablar de su jubilación vip y arremetió contra el proponente, tratándolo de “vagabundo”.
Para el diputado opositor, reacciones como la Amarilla, o anteriormente del senador cartista Silvio “Beto” Ovelar que tildó de “populista” la intención de eliminar su jubilación vip responden a que realmente se creen un “casta superior” y porque la posibilidad de perder sus privilegios le incomoda.
“Vagabundo es el privilegio que se cobra sin justificar. Vagabundo es defender una jubilación VIP mientras millones de paraguayos no llegan a fin de mes. La propuesta no ofende: incomoda a quienes viven del abuso”, dijo Benítez.
El diputado reprochó que muchos de su colegas se crean “emperadores” y que por eso no solo se consideren merecedores de una jubilación vip, sino también, como en el caso de “Beto” Ovelar, de ubicar a sus parientes.
“Lo que dicen representa perfectamente la mentalidad de la clase privilegiada, que cree o se siente como si fueran los emperadores de la patria y son legisladores. Ellos creen que son los amos y señores feudales de la República y por ende, creen que pueden tener una jubilación privilegiada, sus hijos entran en colegios chuchis y también creen que les pertenece el Estado y que es para mantener a sus familiares”, acotó.
Si bien no lo citó directamente, haría referencia al caso de Alejandro “Tratito apu’a” Ovelar, hijo del senador cartista y uno de los primeros “nepobabies” detectados a inicios de este periodo que fue ubicado en la Cámara de Diputados.
Eso sin contar que la esposa de “Beto”, Iris Magnolia Mendoza cobra al mes G. 149.190.233 como jefa de asesoría jurídica de Itaipú.
“Cuando trata de populismo el proyecto que presentamos, retrata perfectamente la mentalidad que tiene el cartismo respecto al rol que tiene un político en la República, ellos creen que son los reyes”, insistió.
En esta visión también incluyó al presidente de la República, Santiago Peña, otros de los que “se cree ciudadano de primerisima”, mientras estamos todos los otros, “los ciudadanos de tercera, los que tienen que comer el puchero y no pueden acceder a los mejores cortes de carne”.
De hecho, en junio del año pasado, Peña había defendido los privilegios de las legisladores, con el único argumento de que le aprobaron todas la leyes que les pidió y por tanto se merecían -a su criterio- una jubilación vip.
Por otra parte, Benítez también insistió en que si los cartistas quieren someter a reforma a los sectores afectados por la Caja Fiscal, tienen que empezar ellos con el ejemplo, de lo contrario, serán la excusa perfecta para que estos fundamenten su postura de no perder derechos.
“Los argumentos contra la eliminación de la jubilación VIP se convierten en herramientas para los que se resisten a la reforma de la Caja Fiscal. Reformemos todo, ajustemos el cinturón todos”, refirió.
Bachi “chicanea”, al igual que su hermano
El presidente del Congreso, senador cartista Basilio “Bachi” Núñez también fue consultado sobre la posibilidad de eliminar la jubilación vip parlamentaria, ante lo cual respondío con una “chicana”, pero evidenciando su nulo interés en perder privilegios.
“Yo le hago un desafío al diputado (Raúl Benítez) que primero consulte con gente de su partido, con líderes de su partido que fueron senadores. Justamente el papá de su lideresa (haciendo referencia a la exsenadora expulsada Kattya González) fue el que aportó un año y cobró hasta el momento más de G. 800 millones. Entonces que devuelva todo ese aporte y yo al otro día renuncio a la caja de jubilaciones”, dijo Bachi.
Si es por justicia, al legislador cartista también se le podría exigir que su hermano Óscar Venancio “Ñoño” Núñez, condenado en primera instancia a 11 años de prisión por una millonaria tragada de fondos de educación cuando era gobernador, devuelva los G. 42.500 millones que el Tribunal determinó que utilizó de manera irregular, entre otras cosas, para apuestas. Pese a la condena, actualmente goza de prisión domiciliaria.
Privilegiados entre los “comunes”
La jubilación parlamentaria se considera vip por las condiciones idílicas en comparación a la jubilación ordinaria de cualquier trabajador en el Instituto de Previsión Social (IPS), al que se le exige 25 años de aporte y 60 años de edad para acceder al 100% de su jubilación, que se calcula en base a un promedio de sus salarios de los últimos 10 años.
Mientras que, un legislador puede acceder a la jubilación extraordinaria (60% de la dieta, es decir G. 22.740.000 al mes) solo con 10 años de aporte y 55 de edad. Pero aún, con 5 años más de aporte, es decir, tres periodos y 55 años de edad, tiene derecho a cobrar el 80% de la dieta de un legislador en servicio (G. 30.320.000 al mes).