18 de agosto de 2026

Hoy finalmente tiene sanción automática la supuesta “reforma” que no pasa de “maquillaje” al sistema de Pensiones del Congreso, que seguirá siendo una jubilación VIP en comparación con la del resto de los trabajadores. Ahora, el presidente de la República, Santiago Peña, definirá si promulga o veta la ley, aunque parece más posible lo primero ya que en más de una oportunidad defendió de las críticas a los parlamentarios

Lo único verdaderamente rescatable de la engañosa “reforma” de la Caja Parlamentaria, que acaba de ser aprobada con modificaciones por el Senado y vuelve para su sanción definitiva a Diputados, es la supuesta prohibición expresa de cualquier aporte, subsidio, garantía o respaldo financiero del Estado para la impresentable “jubilación vip” de los miembros del Poder Legislativo. Sin embargo, subrepticiamente, ambas cámaras dejaron la puerta abierta para un rescate público en caso de liquidación del fondo, lo cual es inadmisible y echa por tierra cualquier teatro de renuncia de privilegios que se quiera montar. Los administradores y defensores de la Caja de Jubilaciones y Pensiones del Poder Legislativo, o Caja Parlamentaria, presidida por la exsenadora Blanca Lila Mignarro, afirman que la misma es absolutamente sostenible, autosustentable y que no requiere de dinero estatal para cumplir sus objetivos. Esta afirmación es falsa.

El Senado aprobó con modificaciones y devolvió a la Cámara de Diputados el proyecto de ley de reforma de la Caja Parlamentaria, en el que se mantiene la mayoría de los privilegios de la Jubilación VIP. Así como quedó, los parlamentarios gozarán de su jubilación, tanto ordinaria como extraordinaria, desde los 60 años.

Ante los desacuerdos dentro el cartismo, la Cámara de Senadores en menos de 30 segundos volvió a postergar los cambios a la “Jubilación VIP” o Caja Parlamentaria de Jubilaciones, un proyecto tildado de “cosmético” en que se mantienen la mayoría de los privilegios de los legisladores.

El controvertido proyecto de ley de la Caja parlamentaria, conocido popularmente como la “Jubilación VIP”, será analizado este miércoles en sesión ordinaria del Senado, donde persisten desacuerdos centrales sobre los requisitos para acceder a los beneficios jubilatorios de legisladores.

Senadores insisten en mantener la “Jubilación VIP” y hoy resolvieron devolver a comisiones las modificaciones propuestas a la Caja Parlamentaria. Con esto el tratamiento de una ley calificada de “parche” vuelve a “Foja Cero”. Dionisio Amarilla (Liberocartista) planteó que la jubilación se de a los 55 años cumplidos y Oscar Salomón (ANR, HC) abogó por los 60 años cumplidos (Versión Diputados). El titular del Senado, Basilio “Bachi” Núñez (ANR, HC), pidió la vuelta a comisiones para llegar a “un acuerdo”.