“En el desglose del equipo técnico de la UOC (Unidad Operativa de Contrataciones) (…) el gasto logístico (flete) (...) es el que causa el diferencial”, afirmó ayer el gerente de Salud del IPS, Derlis León. Fue ante la consulta de nuestro diario sobre la escandalosa diferencia en los precios de dos licitaciones idénticas, una del Ministerio de Salud Pública (MSP) y la otra de la previsional, para un mismo producto: servicio de lavado y compra de sábanas.
En el caso de la cartera sanitaria se firmaron dos contratos por un monto máximo de G. 98.300 millones (alrededor de US$ 14,5 millones), mientras que la previsión pagará G. 160.000 millones (US$ 23 millones). En ambos casos las adjudicadas fueron el Consorcio Dylav –integrado por las empresas Dysa Healthcare SA y Lavatt SA y en donde el principal accionista es Juan Carlos Pettengill, hijo del senador colorado Luis Alberto Pettengill– y el Consorcio Industrias Médicas, cuyos miembros son las firmas Ao Potî SA e Industrias Médicas del Paraguay SA y el representante legal es Diego Marcelo Daud Orué.
León aseguró que el costo varía porque la previsional licitó un servicio externo a siete hospitales, mientras que la cartera sanitaria pública contrató para el montaje de los centros de lavado dentro de los centros asistenciales de Coronel Oviedo y del Sur. “El servicio se va a prestar retirando los insumos a ser lavados y eso genera, entiendo, un costo logístico que es el diferencial con respecto a otro modelo similar que se da en el Ministerio de Salud”, insistió.
Por su parte, la nueva gerente de Abastecimiento y Logística del IPS, Cynthia Flecha, defendió el proceso para la fijación del precio referencial y afirmó que el llamado de lavandería no es convencional. “Son los dos únicos proveedores en el país que hacen este tipo de servicio”, aseguró haciendo referencia a las empresas vinculadas al hijo del senador Pettengill.
Al indicársele que en el proceso del MSP fueron consultadas otras empresas, respondió que el caso del IPS es “especial” porque las adjudicadas deben encargarse del traslado de los insumos. Sobre el servicio de lavandería propio del IPS, aseguró que seguirá funcionando, pero los equipos son demasiado viejos, por lo que ahora se opta más por la tercerización, dijo.
Una logística muy cara
A pesar de la justificación del IPS, el comparativo de precios muestra en forma contundente variaciones que llegan incluso al 90% respecto al contrato del MSP.
Más grave es que la previsional en los presupuestos consultados como en el análisis del precio referencial no discriminó los costos por la supuesta logística. En resumen estableció un precio único por cada ítem, arrojando diferencias escandalosas.
Un ejemplo preciso se da en el caso del Hospital Ingavi (Fernando de la Mora). El IPS pagará al Consorcio Dylav G. 116.900 por el lavado y provisión de sábanas pediátricas, mientras que el MSP pagará por ese mismo producto y al mismo proveedor G. 61.590 en el Hospital de Coronel Oviedo. Es decir, una diferencia de G. 55.310, casi el doble, por unidad. El IPS adjudicó este llamado el 18 de noviembre de 2025. Además del presidente de la previsional, Jorge Brítez, los consejeros que avalaron fueron: Gustavo González (representante del MSP), José Jara (de jubilados) y Víctor Insfrán (de trabajadores).
Denuncian cajoneo por 70 días
El diputado Mauricio Espínola (ANR-Añetete) denunció ayer que el llamado para el mantenimiento de los angiógrafos estuvo cajoneado más de 70 días en el IPS y que recién al día siguiente del fallecimiento de Braulio Vázquez por la falta de ese equipo, el proceso volvió a “moverse”. El legislador calificó al cambio del gerente de Abastecimiento y Logística como una medida insuficiente frente a un problema “sistémico”.
“El trámite (llamado) se inició semanas antes del vencimiento (18 de diciembre de 2025) y luego permaneció más de 70 días sin avances entre la Gerencia de Logística y la Unidad Operativa de Contrataciones. Recién el 29 de enero de 2026, un día después del fallecimiento del asegurado, el expediente volvió a moverse”, expresó.
Según la denuncia de Espínola basada en datos solicitados por la Superintendencia de Salud, esa inacción administrativa dejó al IPS sin cobertura contractual para esos equipos de alta complejidad. La imprevisión impidió que los equipos biomédicos estén operativos para intentar salvar la vida del trabajador.