Mendoza tras asumir el cargo, dejó en claro que no llega por privilegio, sino por compromiso. En su intervención, insistió en que representa a “miles de paraguayos cansados de lo mismo de siempre” y marcó distancia de las estructuras políticas tradicionales.
“No vine a callarme ni a negociar principios. Vine a defender al ciudadano que ya no cree en la política”, afirmó.
La senadora subrayó que ejercerá su rol con independencia, sin adaptarse al sistema: “Voy a enfrentarlo”.
Mendoza adelantó que su agenda legislativa tendrá dos ejes centrales: Pueblos originarios, un trabajo que asegura ya venía desarrollando antes de asumir y a las Micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), a las que considera el motor del empleo en Paraguay.
“Quiero trabajar con los microempresarios y seguir enfocándome en los pueblos originarios”, sostuvo.
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La asunción ocurre tras la expulsión de Javier Vera, conocido como “Chaqueñito”, luego de la filtración de audios que generaron una fuerte polémica.
El caso incluyó denuncias por: uso indebido de influencias, conversaciones sobre presunta compra de votos y repartija de cargos y vinculaciones a un escándalo mayor que afectó la credibilidad institucional
Mendoza fue crítica al referirse a Chaqueñito: “Él representaba a la gente humilde, trabajadora… iba a ser defensor del Chaco, y miren cómo nos fue”.
“Analizar hasta el hígado” a los futuros candidatos
En un tono autocrítico, la senadora advirtió sobre la necesidad de mayor rigor al elegir representantes. “Vamos a hacer un análisis hasta del hígado del futuro candidato. Nadie es adivino, todos se presentan como dulces angelitos”, expresó.
Mendoza también agradeció a los 36 senadores que votaron por la expulsión de Vera, señalando que permitió “subsanar” un error dentro de la lista.