Un total de 16 personas procedentes de distintos países llegaron a Paraguay en el marco de un acuerdo de cooperación que nuestro país firmó con Estados Unidos. El grupo inicial estaba conformado por 25 extranjeros; sin embargo, nueve fueron rechazados porque sus documentos no reunían los requisitos.
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Ante la polémica aplicación del acuerdo también conocido como “Tercer País seguro”, el encargado de negocios de la embajada norteamericana en Paraguay, Robert Alter, buscó tranquilizar a las voces que expresan preocupación y los cuestionamientos de la oposición local.
Interrogado sobre por qué EE.UU. no devolvió directamente a sus países de origen a los migrantes enviados a Paraguay, el diplomático dijo que el acuerdo es una “colaboración” sobre la prioridad del gobierno de Donald Trump “de reponer orden sobre la frontera, más que nada la frontera sureña de Estados Unidos y es un trabajo enorme”.
Sostuvo que si bien se ha logrado reponer el orden fronterizo durante el primer año de gestión con una reducción importante en el flujo migratorio ilegal, siguen llegando miles de migrantes.
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“Entonces, el gobierno tiene como prioridad facilitar su regreso a su país o sus países de origen, cada movimiento implica muchísima logística porque estamos hablando de muchas personas y para hacerlo de manera ordenada y segura implica mucho trabajo y mucha logística”, recalcó.
Por ello, apunto que este acuerdo es una colaboración entre aliados y socios que busca facilitar la logística para trasladar a los migrantes a otros países dispuestos a facilitar su regreso con la asistencia de la OIM y las organizaciones internacionales.
“Eso de alguna manera comparte esa carga de trabajo de la logística para devolver a estas personas a sus países de origen de manera ordenada y segura”, aseveró.
“Entonces, en vez de manejar toda la logística y todo el trabajo en el mismo lugar allá con nuestra gente, salimos a buscar aliados y socios dispuestos a colaborar con nosotros en ese retorno facilitado por las organizaciones internacionales”, sostuvo.
Manifestó que están “muy agradecidos” con el Paraguay porque encargarse de los migrantes rechazados es una alta prioridad del gobierno norteamericano y es “un trabajo muy grande”.
Insistido en que el director de Migraciones, Jorge Kronaweter, dijo que las 16 personas que arribaron a Paraguay dijeron que no querían quedarse en Paraguay y que EE.UU. debía devolverlos a sus países o a un país con mayor conexión como Argentina, Alter reiteró que buscan aliviar la carga a los Estados Unidos.
“Todo este trabajo de las entrevistas y buscar los vuelos para que cada una persona vaya a su país de origen implica trabajo y ese trabajo se está dando actualmente con la OIM, con el ACNUR y con la Dirección de Migraciones en Paraguay, en vez de estar dándose en Estados Unidos”, insistió.
“Nosotros (EE.UU.) tenemos miles más con los cuales estamos haciendo el trabajo. Y esta colaboración nos alivia un poco ese trabajo. Y es el propósito”, repitió.
Sostuvo que de esa manera se busca facilitar el retorno de manera segura y ordenada de las personas “al compartir el enorme trabajo que se ha caído sobre los hombros de los Estados Unidos por la llegada de las personas en estas condiciones”.