La Cámara de Diputados debe definir hoy entre ratificarse en su versión o allanarse a la del Senado respecto a mínima modificaciones al “fondo de jubilaciones para miembros del Poder Legislativo de la Nación”, que sea cual sea que prospere, seguirá otorgando una jubilación de privilegio a los legisladores.
Al respecto, el diputado Miguel del Puerto (ANR, HC) intentó pintar esta “reforma” como supuestamente un “cambio sustancial” al agregarse un artículo que “prohíbe” recibir fondos públicos para el sostenimiento de la misma.
“Si es que se recibiese aporte del Estado, un subsidio del Estado, no sería correcto (nuestro sistema jubilatorio), pero en este caso, la caja jubilatoria se está convirtiendo prácticamente en una caja privada, se ha aumentado a 24% el aporte del legislador y una vez que pasa a ser jubilado, se le sigue descontando 16%”, alegó Del Puerto.
Sin embargo, se le remarcó que en la práctica, seguirá siendo de financiamiento público, ya que las millonaria dieta y gastos de representación por un total de G. 37.900.000 al mes sale del presupuesto público, es lo financia su “jubilación vip” y para más los descuentos son obligatorios.
Si fuera una “caja privada”, al menos los aportantes deberían de ser voluntarios. Ante esto, Del Puerto no encontró argumento.
Se le señaló que será una “caja privada con dinero público”, ya que se le consultó de dónde viene su salario (del erario público), ante lo cual respondió: “Si vos me vas a responder todas las consultas nuevamente, entonces para qué me hacés la preguntas”.
También se le recordó que la “prohibición” para recibir fondos públicos que pretenden establecer, pueden borrarla con el codo cuando quieran, aprobando otra ley, incluso con un simple artículo en la Ley de Presupuesto de Gastos de la Nación anual.
También se le remarcó que seguirá siendo una jubilación vip, ya que -incluso con las reformas- un legislador puede jubilarse a los 60 años, con solo 15 años de aporte y cobrando una pensión de G. 30.320.000.
Mientras tanto, un asalariado mínimo, aportando 10 años más, podrá jubilarse cobrando 10 veces menos que un legislador
Esto ya que la jubilación ordinaria en el Instituto de Previsión Social (IPS) para alguien que cobra sueldo mínimo establece 25 años de aporte, 60 años de edad, para cobrar una jubilación de G. 3.044.000.
“Si vamos a analizar también los aportes jubilatorios de la región de los legisladores, el Paraguay es el que menor aporte recibe, pero no deja de ser evidentemente una diferencia”, alegó primeramente.
Luego, al ser insistido con que siguen siendo extremadamente privilegiados, reconoció que “hay que seguir trabajando y hay que seguir debatiendo” para buscar condiciones más juntas en comparación con los trabajadores del país.