Siendo las 9:30, transcurrida la media hora de tolerancia, el presidente de la Cámara de Diputados, el cartista Raúl Latorre, se vio obligado a levantar la sesión por falta de quórum con la presencia de apenas 36 presentes, cinco menos del mínimo requerido para arrancar la sesión.
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Desde hace un mes, cuando publicaciones de ABC advirtieron de este ritmo de irresponsabilidad, Latorre amenaza con reformar el reglamento interno de la Cámara Baja para aplicar el único castigo que posiblemente les duela: el tocarles el bolsillo.
Sin embargo, es una simple amenaza vacía, lo que se traduce en una reincidencia impune de una mayoría de irresponsables, que pese a tener como única obligación real en la semana acudir el día de sesiones, no lo hacen. Pero siguen cobrando mensualmente G. 37.900.000 en salario y beneficios.
Descuentos a diputados raboneros, letra muerta
Si bien el reglamento actual ya establece que “en los casos en que estas ausencias fuesen injustificadas y reiteradas, el Presidente llamará al orden al diputado; si éste persistiere en tales ausencias, le sancionará con el descuento de su dieta por las sesiones a que hubiere faltado”, esto es letra muerta.
El argumento de Latorre es que está impedido de aplicar estos descuentos a la dieta de sus colegas; porque, para la “justificación” de ausencias, solo basta con una comunicación telefónica de su inasistencia, sin la falta siquiera de un motivo fundado (como ser de salud, por ejemplo), y pudiendo incluso hacerlo con posterioridad.
Solo en 8 ocasiones, este año la Cámara de Diputados logró agotar los puntos de su orden del día, la mayoría de ellas fueron sesiones extraordinarias con uno o dos puntos de interés de la mayoría cartista.
Diputados raboneros de todos los colores
No obstante, en Cámara Baja la irresponsabilidad es variopinta y no achacable solo a la mayoría oficialista.
La semana pasada, supuestamente en Mesa Directiva, Latorre instruyó a técnicos a su cargo redactar una propuesta de modificación de reglamento, pero hasta ahora no se ha concretado. Cualquier modificación debe pasar por el pleno.
Si bien posteriormente se convocó a una extraordinaria a las 10:00, que arrancó a las 10:30 finalmente con quórum mínimo, la obligación de los mismos es estar para la ordinaria.