13 de abril de 2026
La salida de Carlos Fernández Valdovinos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) disparó una serie de interrogantes sobre el futuro de su representación en el Consejo de Administración de Itaipú Binacional. Aunque el recambio administrativo en la cartera económica ya se oficializó con el nombramiento de Oscar Lovera, el sillón en la entidad binacional permanece en una nebulosa política que oscila entre el perfil técnico y la continuidad de la confianza política del presidente Santiago Peña.

El jefe de gabinete de la Presidencia de la República dijo que Santiago Peña podría designar a un nuevo ministro de Economía y Finanzas a finales de esta semana. Afirmó que actualmente hay cinco candidatos en consideración, aunque no dio nombres.
El último día de marzo, en vísperas de los feriados de Semana Santa, el Gobierno comunicó la renuncia del ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, y el nombramiento provisional del asesor económico de la Presidencia, Juan José Galeano, para ejercer el cargo de manera interina. La gestión de Fernández en dos años y medio no fue convincente, pero su salida se da en el marco de ataques desde el ala política del oficialismo por sus últimas iniciativas en pos de un ajuste de cinturones y tras su exhortación a una necesaria “economía de guerra” en el sector público. Los cartistas eligieron a Fernández Valdovinos como blanco preferido, pero, por elevación, sin atreverse a apuntarle directa y públicamente, el “fuego amigo” ha estado dirigido al presidente de la República, quien no solamente es el principal, sino el único responsable de la administración pública.
Hace apenas quince días, el ahora exministro de Economía Carlos Fernández Valdovinos salió ante las cámaras a decir que no abandonaría el barco. Habló de “economía de guerra”, de ajustar cinturones, de un plan de pagos para saldar las deudas con farmacéuticas y vialeras. “Al país le va bien, al Fisco no”, había sentenciado con la solemnidad de quien cree que sus palabras pueden sustituir los números.
La reciente salida de Carlos Fernández Valdovinos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no debe leerse como un evento aislado, sino como el síntoma de una tensión estructural profunda en la administración del Estado paraguayo. A mi criterio, el núcleo del problema estriba en la falta de coherencia y control entre el presupuesto promulgado y los gastos totales efectivos.

La reciente salida del exministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, no pudo haber sucedido en un momento más que delicado, donde a nivel doméstico la falta de pago a proveedores por parte del Estado puede generar un efecto derrame muy negativo en ciertos sectores, las reformas estructurales muy necesarias para el país quedan estancadas, y los efectos de las decisiones de política exterior del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ya se experimentan en la pérdida del valor del dólar, mientras se anticipa que el shock energético global, debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, provocará escasez de petróleo y presiones inflacionarias a nivel mundial. No es un dato menor que Paraguay es un importador neto de combustibles fósiles.