29 de mayo de 2026
A mediados de marzo, el entonces ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, habló de la ineludible necesidad de aplicar una “economía de guerra” en la administración pública, habida cuenta de la abrupta caída de los ingresos tributarios y la imposibilidad de cubrir el Presupuesto General y los compromisos atrasados sin subir impuestos y sin modificar la meta del déficit fiscal. Dos meses después, Fernández Valdovinos ya no está en el ministerio, sino cómodamente sentado en el Consejo de Itaipú con un sueldo de 120 millones de guaraníes, y ya nadie hace mención de alguna economía de guerra, mucho menos se adoptan medidas en esa dirección, como si en este corto lapso aquel negro panorama hubiese desaparecido mágicamente.

El presidente Santiago Peña reaccionó a las críticas del embajador paraguayo en Estados Unidos, Gustavo Leite, quien cuestionó la gestión del exministro Carlos Fernández Valdovinos. El mandatario reconoció diferencias y consideró que no es habitual ese tipo de expresiones en un diplomático.

AYOLAS. El comerciante y exdirectivo de la Cámara de Comercio de Ayolas, Rodi Cantero, señaló que el presidente de la República, Santiago Peña, “vive en una burbuja”. Por eso no percibe que gran parte de la población lucha diariamente para sobrevivir debido al alto costo de la canasta familiar, expresó.

El jefe de gabinete de la Presidencia de la República dijo que Santiago Peña podría designar a un nuevo ministro de Economía y Finanzas a finales de esta semana. Afirmó que actualmente hay cinco candidatos en consideración, aunque no dio nombres.
El último día de marzo, en vísperas de los feriados de Semana Santa, el Gobierno comunicó la renuncia del ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, y el nombramiento provisional del asesor económico de la Presidencia, Juan José Galeano, para ejercer el cargo de manera interina. La gestión de Fernández en dos años y medio no fue convincente, pero su salida se da en el marco de ataques desde el ala política del oficialismo por sus últimas iniciativas en pos de un ajuste de cinturones y tras su exhortación a una necesaria “economía de guerra” en el sector público. Los cartistas eligieron a Fernández Valdovinos como blanco preferido, pero, por elevación, sin atreverse a apuntarle directa y públicamente, el “fuego amigo” ha estado dirigido al presidente de la República, quien no solamente es el principal, sino el único responsable de la administración pública.