26 de julio de 2026

Alrededor de US$ 81 millones fue el gasto de la política monetaria en el primer semestre del año, o sea, se trata de lo que invirtió el Banco Central del Paraguay (BCP) para mantener la inflación en niveles bajos. Esto corresponde principalmente al pago de intereses a los bancos por la colocación de instrumentos, impresión de billetes y monedas, entre otros.

Alrededor de US$ 38 millones le costó al Banco Central del Paraguay (BCP) mantener el nivel de inflación al mes de marzo último. Esto corresponde principalmente al pago por intereses a los bancos por la colocación de instrumentos, impresión de billetes y monedas, entre otros

La semana pasada, tanto la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) como el Banco Central del Paraguay (BCP) decidieron mantener sin cambios sus respectivas tasas de política monetaria (TPM). Semanas antes, otros bancos centrales de la región —como Chile, Perú y México— habían tomado decisiones similares. El mensaje fue claro: prudencia en las decisiones ante un escenario global incierto, marcado por la persistencia del conflicto en Medio Oriente y sus posibles impactos sobre el petróleo, fertilizantes e inflación doméstica.

Los bancos y financieras del país podrán cobrar hasta una tasa del 27,02% de interés anual en el mes de abril próximo, valor levemente inferior al mes vigente, informó la Superintendencia de Bancos (SIB). Los intereses que superen dicho valor serán considerados usurarios.

Tras mantener la tasa de política monetaria en 6% a lo largo del 2025, el Banco Central del Paraguay abrió este año con dos recortes consecutivos y volvió a instalar la discusión sobre el nivel de las tasas. La inflación se mueve por debajo de la meta, pero la fortaleza de la actividad y los riesgos externos todavía impiden leer el escenario como una señal positiva.

El Comité de Política Monetaria del Banco Central del Paraguay (BCP) decidió por unanimidad rebajar nuevamente su tasa de Política Monetaria en 25 puntos básicos, concretando su segunda reducción consecutiva en el año y en respuesta a una estabilidad en los precios locales. Se espera que la baja de la tasa de política monetaria podría implicar en adelante una mejora en las tasas de interés al público.