Diversos estudios de ciberseguridad han identificado un patrón global casi invariable: el top 5 mundial de pines de desbloqueo de celular.
Si usás alguno de ellos, tu teléfono está, en la práctica, casi desprotegido.
El ranking de los pines más usados
El código 1234 encabeza sistemáticamente las listas. Es el primer número que casi cualquiera teclearía si tuviera que “probar suerte”.
Le siguen 1111, 7777 y 0000, que explotan la repetición de un solo dígito, y 1212, que juega con un patrón fácil de recordar.
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Estos cinco pines aparecen con una frecuencia desproporcionada en bases de datos filtradas de dispositivos, tarjetas SIM, aplicaciones y servicios que usan códigos numéricos cortos.
Para un delincuente, son siempre los primeros intentos: prueban estas combinaciones antes de pasar a estrategias más complejas, porque saben que, demasiadas veces, funcionan.
Por qué son tan comunes… y tan peligrosos
La razón principal es la memoria. Cuando se configura un PIN bajo presión —en una tienda, al activar la SIM, al estrenar un teléfono— la mayoría de usuarios escoge algo “rápido y fácil”.
La mente tiende a:
Buscar secuencias intuitivas, como 1234, por ser la serie numérica básica aprendida desde la infancia.
Preferir la repetición, como 1111, 7777 o 0000, porque es casi imposible olvidarlas y se teclean muy rápido.
Crear patrones “simétricos” o rítmicos, como 1212, que parecen ingeniosos pero son extremadamente previsibles.
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A esto se suma una falsa sensación de seguridad: muchos creen que el riesgo es bajo porque “nadie va a querer” su teléfono.
Sin embargo, los celulares robados alimentan mercados negros de datos, suplantación de identidad, acceso a cuentas bancarias y a mensajerías donde se reciben códigos de verificación.
Cómo crear un PIN mucho más seguro
La buena noticia es que mejorar la seguridad no exige memorizar números imposibles, sino romper con los patrones obvios.
Es preferible evitar secuencias (como 1234, 2345, 6789), dígitos repetidos (1111, 2222, etcétera), combinaciones tipo fecha de nacimiento, aniversario o año redondo, y formas fáciles en el teclado (líneas rectas o cuadrados).
Una estrategia útil es combinar dos elementos que solo tengan sentido para vos y no estén a la vista en tus redes sociales. Por ejemplo, mezclar el número de una casa de la infancia con los dos últimos dígitos de una fecha que solo vos recordás, intercalados de forma no evidente. Lo importante es que no resulte una serie simple ni repetitiva.
Siempre que el sistema lo permita, es más seguro usar un PIN de seis cifras en lugar de cuatro, activar el bloqueo por huella o rostro como segunda capa y habilitar funciones de borrado o bloqueo remoto en caso de robo.
Un PIN robusto no garantiza la invulnerabilidad, pero sí marca la diferencia entre entregar tu vida digital en segundos o poner un obstáculo real a cualquiera que intente acceder a tu teléfono.