23 de septiembre de 2026



Un smartphone con la memoria casi llena no solo guarda menos fotos: puede volverse más lento, fallar al actualizarse y hasta perder funciones críticas como copias de seguridad. Más que un problema de “capacidad”, se trata de la falta de margen para operar.


Un estudio del Hospital Universitario de Pensilvania revela que los adolescentes que obtienen su primer celular a los 13 años no enfrentan un mayor riesgo de problemas mentales, aunque el tiempo de uso excesivo sí puede desencadenar depresión y trastornos del sueño.