Los impresionantes saltos del Alto Paraná

Con sus impresionantes saltos de aguas dulces, Alto Paraná es un potencial turístico para los amantes de la naturaleza y el turismo interno. Las imponentes cascadas esteñas seducen a los visitantes locales y extranjeros; algunas ofrecen una variedad de atractivos para una posada inolvidable para los turistas. En esta nota te presentamos los tres saltos de Alto Paraná.

Los Saltos del Monday están rodeados de una exuberante vegetación, incluyendo un remanente de la mata atlántica.
Los Saltos del Monday están rodeados de una exuberante vegetación, incluyendo un remanente de la mata atlántica.gentileza

Saltos del Monday

Enclavados en medio de una exuberante vegetación, los Saltos del Monday yacen como un espectáculo natural que fascina los sentidos de los visitantes y cultores del turismo interno. Esta maravilla está localizada en el Parque Municipal de Saltos del Monday de Presidente Franco, a solo 7,7 kilómetros del centro de Ciudad del Este.

Con sus impresionantes cascadas de unos 40 metros de altura, se convierten en los saltos más conocidos de Alto Paraná y postal de presentación para los turistas.

En algunos días un arcoíris brinda un paisaje mágico sobre las aguas que caen al precipicio, creando un bello juego de niebla, luces y estruendo.

Actualmente el Parque Saltos del Monday se encuentra concesionado a dos empresas privadas, que ofrecen una serie de atractivos como tirolesa, arquería, cañonismo, circuito de arborismo, ascensor panorámico y gastronomía.

En el parque Acqua Paraná Tour SA, el acceso para los residentes franqueños es de G. 10.000 y G. 25.000 para los demás paraguayos desde los seis años. Mientras que en el Parque Aventura Monday es de G. 30.000 y para los niños entre 5 a 12 años G. 15.000.

Salto Ñacunday

Con 43 metros de altura y 70 metros de ancho, el Salto Ñacunday es una de las estampas naturales más impactantes que puede contemplar el ojo humano. Su enclave es el Parque Nacional Ñacunday, un área protegida con una superficie de 2.003 hectáreas, al sur de Alto Paraná y a 71 kilómetros de Ciudad del Este.

Este atractivo conjuga el estruendo de las caídas de las aguas del río Ñacunday antes de su desembocadura al río Paraná con la tranquilidad del área verde que solo es quebrantada con el cántico de aves y animales silvestres alojados en el parque nacional.

Además de las majestuosas caídas de agua del Salto Ñacunday, la reserva natural cuenta con otras cascadas, arroyos y rincones con paisaje de ensueños.

El parque nacional de Ñacunday es administrado por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible. El precio de acceso para los menores de 11 a 17 años es de G. 5.000; y para mayores de 18 años, G. 20.000. Por la entrada de moto se paga G. 5.000, de auto G. 15.000, furgón G. 35.000 y ómnibus G. 60.000.

Un salto ocasional

El canal roscoso del río Acaray, aguas debajo de la represa que lleva el mismo nombre, en mayor parte del tiempo se encuentra a cielo abierto, debido al bajo caudal del cauce hídrico. Pero esporádicamente se forma un pequeño salto cada vez que se abre el vertedero de la central hidroeléctrica Acaray.

Este salto se forma en escasas ocasiones, a veces solo una vez al año. Las cascadas aparecen cuando se acumula un alto volumen de agua en el embalse de la represa Acaray. Los vertederos son abiertos para mantener la cota normal de 185 metros msnm (metros sobre el nivel del mar).

A causa de sus apariciones esporádicas, el salto del Acaray es desconocido para gran parte de la población esteña. Los ribereños y los obreros de la central hidroeléctrica son los privilegiados en contemplar estas cascadas.

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