¿Por qué hay tantos callejones subterráneos en Edimburgo?
La explicación no es un solo túnel secreto, sino capas de ciudad. En el casco antiguo, las “closes” —callejones estrechos entre edificios— se formaron por la densidad dentro de las murallas. Con los siglos, Edimburgo fue construyendo encima de sí misma: se elevaron calles, se rellenaron desniveles y se levantaron grandes obras que taparon pasajes previos.
Dos hitos lo muestran claro. Mary King’s Close, cerca de la Royal Mile, quedó parcialmente cubierta cuando se ampliaron edificios municipales en el siglo XVIII.
Y los South Bridge Vaults nacieron como bóvedas de soporte del South Bridge (1788): el puente unió alturas distintas y, debajo, quedaron cámaras que luego se usaron como talleres, depósitos y tabernas.
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Más que laberintos, son el resultado de una ciudad que creció hacia arriba y hacia el costado sin borrar del todo lo anterior.
Dónde queda y cómo llegar
Los accesos más conocidos están en Old Town, alrededor de la Royal Mile, entre Edinburgh Castle y Holyrood Palace. Esa franja concentra la Edimburgo medieval y explica su “subsuelo”: calles empinadas, roca volcánica y urbanismo comprimido.
Edimburgo está en el sureste de Escocia. Se llega por el Aeropuerto de Edinburgh (EDI), con tranvía y buses al centro (30–40 min). Desde Londres, el tren a Waverley Station tarda aproximadamente 4–5 horas y deja a pasos de Old Town.
Qué ver y qué hacer (más allá del mito)
Recorrer Mary King’s Close ayuda a entender cómo se vivía en un callejón del siglo XVII y por qué quedó “enterrado” por reformas urbanas.
En los South Bridge Vaults, el valor está en la arquitectura de bóvedas y en la historia social del subsuelo: trabajo, comercio y hacinamiento en una ciudad que no tenía espacio.
Para completar el contexto en superficie: caminar la Royal Mile con tiempo, entrar al Edinburgh Castle (la vista explica la topografía), cruzar a New Town (el “plan B” georgiano, ordenado y amplio) y subir a Calton Hill para leer la ciudad como un mapa en relieve.
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¿Qué comer?
Probá haggis, neeps and tatties (haggis con nabo y papa) en pubs del centro, y cullen skink (sopa cremosa de pescado ahumado) si querés algo más suave.
Para algo rápido: fish and chips. De bebida, whisky escocés en bares con catas; de postre, shortbread.
¿Cuál es la mejor época para viajar?
De mayo a septiembre hay más horas de luz y agenda cultural; agosto suma festivales, pero también más precios y reservas.
Otoño y primavera equilibran clima y multitudes.
En invierno, el encanto está en la atmósfera y en los espacios interiores (museos, pubs, recorridos subterráneos).
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Información útil para planificar
- Con 2 a 3 días ves lo esencial; con 4, sumás caminatas y excursiones.
- El centro se recorre a pie; para distancias, buses.
- Idioma: inglés.
- Moneda: libra esterlina.
- Un tour subterráneo suele costar £20–£25 y conviene reservar, sobre todo en verano.
- Barrios prácticos para alojarse: Old Town (historia, cuestas) o New Town (más llano y silencioso).