El estratega liberteño señaló que evaluar el rendimiento desde la pizarra resultó una misión casi imposible tras quedarse con un hombre menos en el campo de juego. “Yo creo que hablar de lo que falta después de jugar con un jugador menos, ningún entrenador desea eso; son cosas que pasan y bueno, yo creo que después ya era tratar de defender bien y de por ahí que nos toque alguna pelota parada, algún contragolpe, pues yo creo que hablar de tácticos hoy sería, no digo absurdo, pero es muy difícil contra un gran rival que es Olimpia”.
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Pese al traspié y a resignar el liderazgo del torneo, Haedo rescató el espíritu combativo de sus dirigidos: “Lo único que quiero recalcar es la actitud que puso el equipo, que intentó hasta el último minuto, que dejaron todo hoy y bueno, y también tengo que aprender mucho lo que digo con respecto a ciertas cosas, así que yo creo que es muy difícil hablar de los tácticos”.
Chispazos con el arbitraje y un pedido particular
Al abordar las decisiones arbitrales y la falta de sintonía en el diálogo con los jueces durante el caliente clásico. Con ironía y visible molestia, el DT lanzó una peculiar recomendación: “Lo único que les voy a pedir a los árbitros que estuvieron hoy que hagan, tojapo hikuái peteĩ asado, toñembyaty ha toñoetende hikuái de las reglas, porque uno me explicaba una cosa y el otro hacía otra; entre los tres ahí, uno me decía una cosa y el otro... Son cosas que te hacen enojar, porque en una te explica una cosa y dices, bueno, entendido; después pasa lo mismo y no es igual, yo le avisé y él tomó otra decisión”.
Además, el técnico añadió sobre la tensión vivida al borde del campo de juego: “Entonces es muy difícil en un partido así tan complicado, que casi todas las pequeñitas así es como que están siempre en contra nuestra, o sea, pero pedir tarjeta roja nunca fue mi estilo, así que si es que pasó fue intuitivo, pero yo creo que no lo hice a propósito, son cosas que pasan”.
La polémica expulsión de Álvaro Campuzano
Consultado directamente sobre la roja que desestabilizó los planes tácticos del equipo, Haedo analizó la acción protagonizada por Álvaro Campuzano y dejó una frase con doble sentido sobre la viveza del rival: “Bueno, yo lo volví a ver, lo único que puedo, lo que vi es que Campuzano en ningún momento lo vio a él (Richard Ortiz), lo vio saltar, y la verdad es que lo agarra en la cabeza, pero sabemos cómo es Richard, felicitarle porque siempre es muy inteligente”.
Para cerrar, el adiestrador comparó la situación con antecedentes previos que, a su criterio, no tuvieron la misma vara de medir: “Y bueno, no hay nada que decir, no se puede decir ahora. Creo que cuando nos pasó así, que se le rompió la boca a otro jugador, dijeron que el jugador se fue a chocar con el brazo del rival. También se puede decir, pero bueno, ¿quién soy yo?”.
