La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (Dnit), cuyo titular es Óscar Orué, encabezó la semana pasada la intervención de una finca ubicada en el departamento de Boquerón, perteneciente a la empresa Cebolla Chaqueña, por sospecha de contrabando.
La Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) y la Unión de Gremios de la Producción (UGP) cuestionaron la intervención, pidieron sanciones a los responsables del procedimiento y exigieron al gobierno garantías reales para producir en el marco legal.
Ante este cuestionamiento, el gerente de Aduanas, Juan Olmedo, explicó: “Tenemos que señalar que este operativo no se formalizó ese día, sino que corresponde ya a un trabajo de aproximadamente un mes atrás. Que inició del seguimiento del control fitosanitario y control tributario del cumplimiento de las formalidades de estos productores del charco”.
Luego comentó que en la primera quincena de septiembre habían retenido unas cargas, donde se le había orientado a estos productores que tenían que tener una trazabilidad de sus productos, que tenía que haber una correspondencia entre sus permisos sanitarios y sus documentos tributarios.
“Es más, en esa primera ocasión ni siquiera contaban con los documentos tributarios”, recordó.
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A continuación señaló: “Quince días después volvimos a hacer otro procedimiento de control en ruta con este mismo segmento de productores y volvimos a tener inconsistencia. Un productor tiene la certificación de esa nave, él es el que produjo, pero la carga corresponde comercialmente a otro productor”.
Según Olmedo, lo que hacían era un mix de documentaciones, donde uno producía y el otro comercializaba, pero no había ninguna trazabilidad básicamente en las mercaderías.
“Una cosa es describir, traigo mil bolsas de cebolla, y otra cosa es decir, traigo 500 bolsas cebollas blancas y 500 bolsas cebollas moradas. Son dos productos diferentes, tipologías diferentes, controles sanitarios diferentes y precios diferentes, también”, remarcó.
Reclamos y manifestaciones
El gerente de Aduanas recordó que en la última semana tuvieron varios reclamos y manifestaciones de productores nacionales por ingreso de contrabando y denunciaron una superproducción de cebollas en el Chaco.
“En base a eso volvimos a hacer un trabajo de inteligencia, pero ya nos fuimos a las zonas productivas. Es más, hasta hicimos una compra simulada en el local, previo al allanamiento, y no nos dieron ningún documento”.
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Luego añadió: “Ahí observamos productos embolsados con etiquetas brasileras y otro lote etiquetados con bolsas que parecían que eran de producción nacional”.
Tras un segundo allanamiento en el lugar, ya con fiscalía y fuerzas militares, Juan Olmedo detalló que encontraron aproximadamente 2.900 bolsas que estaban totalmente embolsadas. “Unas 300 bolsas correspondían a un envoltorio de cebollas brasileras y aproximadamente entonces 2.500, 2.600 podíamos presumir que eran nacionales”, dijo.
“Hay que señalar claramente también de que hay un reglamento de Senave que claramente identifica y condiciona de que un producto nacional no puede estar envasado en envoltorios o cajas o recipientes que sean reutilizables porque eso no garantiza la calidad y la inocuidad del producto”, concluyó su explicación.